La marca de uno de los juegos de cartas más populares del planeta ha dado forma a una experiencia que ya ha cosechado una buena dosis de éxito en varias ciudades del mundo: UNO Social Club. Es un evento creado por la emblemática firma de Mattel que transforma bares, discotecas y otros espacios de ocio en puntos de encuentro. En ellos, los amantes del UNO se reúnen para participar en torneos, socializar y conocer gente nueva.
Tras recorrer varias ciudades de Estados Unidos, la compañía amplía ahora el alcance de este formato con una gira internacional que pasará por nueve grandes capitales, entre ellas, Barcelona. La propuesta, en formato pop-up, combina partidas, música y competición amistosa para congregar a la comunidad de la marca en un mismo espacio y atraer a nuevos aficionados.
Esta celebración llegará a la Ciudad Condal el próximo otoño -por ahora, no se ha anunciado la fecha concreta- con un formato que combina la pasión por el juego con música, retos y la oportunidad de conocer a nuevos jugadores, en una experiencia pensada para dejar momentos inolvidables.
Cómo una marca ha convertido un juego de mesa en un fenómeno social y experiencial
Hace tiempo que las marcas dejaron de vender únicamente productos. Conscientes del impacto que hoy en día tienen las experiencias a la hora de conectar emocionalmente con su target —especialmente las presenciales, cuyo valor se ha reforzado tras la pandemia—, los equipos de marketing apuestan por eventos que permiten al público disfrutar, sumergirse en el universo de la marca e interactuar con ella de una forma mucho más directa. En un mercado que casi es una jungla atestada y en una sociedad que valora el ocio y las vivencias por encima de la simple compra, crear ese vínculo puede marcar la diferencia frente a la competencia, además de generar un recuerdo positivo y ayudar a construir una relación duradera.
UNO busca reivindicarse como herramienta de socialización. «En el corazón de UNO se encuentra una verdad simple: el juego une a las personas», afirma Katie Buford, vicepresidenta y directora global de Mattel Games. «Después de un primer año increíble, nos entusiasma lanzar UNO Social Club en más ciudades de todo el mundo. El entusiasmo de los fanáticos ha sido increíble, y su pasión nos sigue inspirando. Esperamos dar la bienvenida a más jugadores a la mesa».
Por otra parte, UNO es una marca icónica de cultura pop, presente en la infancia, la juventud y la madurez de millones de personas. Con esta iniciativa, la compañía busca ampliar su alcance e ir más allá de los entornos donde habitualmente se ha jugado -el salón de casa, las vacaciones o una tarde con amigos en la piscina- y conquistar nuevos territorios. De este modo, en lugar de proponer un simple torneo de cartas, la propuesta se vertebra como una completa experiencia social con aspiración de conquistar a una generación que vuelve a valorar los planes presenciales.
La gira de UNO Social Club
Después de una serie de eventos piloto en 2025, visto el triunfo, la marca se ha atrevido a ponerlo en marcha con grandes esperanzas. El periplo veraniego con catorce ciudades previstas ha arrancado en Estados Unidos, con escalas en Filadelfia, Brooklyn, Miami, Houston y Los Ángeles. Bares, cervecerías, hoteles, pistas de patinaje o discotecas; cualquier excusa y escenario sirven como detonante para una velada de risas y partidas de cartas.
UNO Social Club tiene un atractivo futuro por delante. En su calendario de los próximos meses figuran, además de Barcelona, ciudades como Berlín, Londres, Ciudad de México, París, Río de Janeiro, Sídney, Tokio y Toronto. En cada una de estas urbes la propuesta se adaptará a la cultura local en espacios de ocio y vida nocturna, pero todas compartirán una misma esencia: partidas de UNO, DJs, maestros de ceremonias locales y la posibilidad de conseguir premios exclusivos, desde productos de la marca hasta artículos de merchandising oficial.































