En Apple las sorpresas son más bien una «rara avis». Cada vez que la empresa de la manzana presenta un nuevo modelo de iPhone o alguna otra novedad, la rumorología da casi siempre en el clavo y hay poco espacio para la sorpresa. Sin embargo, y pese a que todo lo que se cuece en las entrañas de Apple parece siempre filtrarse antes de tiempo, ni siquiera los círculos mejor informados fueron capaces de prever que John Ternus se convertía en el relevo de Tim Cook al frente de la compañía de Cupertino.
Aun cuando Ternus, de 50 años, ha pasado la mitad de su vida trabajando en Apple y ha sido un rostro habitual en las tradicionales y multitudinarias «keynotes» de la multinacional estadounidense, pocos lo conocían cuando la compañía anunciaba el pasado lunes que se convertiría en su nuevo CEO a partir del próximo 1 de septiembre.
Ternus, que ha ejercido hasta la fecha el rol Senior Vice President Hardware Engineering de Apple, unió sus designios profesionales al fabricante del iPhone en 2001 y estudió Ingeniería Mecánica en la Universidad de Pensilvania, donde destacó en la práctica de la natación, un deporte que sigue practicando a día de hoy.
El nuevo CEO de Apple hizo su primera gran aparición pública en la Conferencia Anual de Desarrolladores (WWDC) de Apple en 2017, donde fue el encargado de anunciar los nuevos ordenadores Mac de la compañía. Subirse al escenario en un evento de tal magnitud es considerado un gran honor por parte de los ejecutivos de Apple. Y tales intervenciones son contempladas no solamente como una parte ineludible de su trabajo, sino también como una suerte de premio. Codearse con pesos pesados como Tim Cook, Craig Federighi y Greg Joswiak no es algo que suceda, al fin y al cabo, todos los días. La participación en este tipo de eventos es igualmente para Apple una forma de poner a prueba a sus ejecutivos y evaluar sus habilidades para convertirse en portavoces de la compañía.
John Ternus, un ejecutivo de perfil bajo que no figuraba en las quinielas para suceder a Tim Cook
Con sus intervenciones calmadas y entreveradas de sentido del humor Ternus terminó convirtiéndose en una pieza fija en las «keynotes» de Apple y ello le permitió en último término subir en la escalera corporativa de la compañía, que le adjudicó el cargo de rol Senior Vice President Hardware Engineering en 2021 y le ha confiado ahora la misión de relevar a Tim Cook.
Poniéndose al timón de Apple, Ternus heredará uno de los cargos más codiciados en la arena tecnológica y también una vasta miríada de desafíos. La inteligencia artificial (IA), que es la tecnología más pujante del momento en Silicon Valley, parece habérsele atragantado a Apple, que a ojos de muchos se ha quedado claramente rezagada con respecto a sus rivales en este ámbito de actividad. En el verano de 2024 la compañía anunció un sistema de IA bautizado con el nombre de Apple Intelligence que iba a hacer presumiblemente mucho más listo y poderoso al asistente de voz Siri. Apple no pudo, no obstante, hacer su promesa realidad y en enero del año pasado tuvo que admitir que el lanzamiento del nuevo y omnipotente asistente de voz Siri iba a demorarse más de lo inicialmente previsto.
Aunque la empresa de la manzana aseguró que el nuevo asistente de voz Siri estaría listo en 2026, las novedades no se han materializado aún. Todo apunta que lo que Apple adelantó entre grandes alharacas hace ya dos años será previsiblemente realidad en la próxima WWDC de los de Cupertino en junio. Sin embargo, el «milagro» no será exactamente obra de Apple, pues si Siri muta en un asistente mucho más inteligente y poderoso, será gracias a Gemini, el sistema de IA de Google.
Otro reto al que Ternus deberá hacer frente cuando releve oficialmente a Tim Cook como nuevo CEO de Apple será la reubicación de los centros de producción de la compañía. Cook, que ha despuntado siempre como un gran experto en logística, ha levantado en China los cimientos de una cadena de suministro que funciona como un reloj suizo. En el gigante asiático miles de empleados fabrican iPhones, AirPods, MacBooks y otros dispositivos de Apple en fábricas de dimensiones colosales. La manera en que se fabrican los productos de la compañía es absolutamente clave para el éxito de Apple. Y el «expertise» que la multinacional estadounidense lleva cimentando desde hace años en China no es fácil de transferir a otros mercados.
La política arancelaria del Gobierno de Estados Unidos ha forzado, no obstante, a Apple a repensar su estrategia de producción. Y en vista del abrupto incremento de los aranceles para los productos fabricados en China, la compañía ha trasladado ya parte de la producción de sus iPhones y sus AirPods a fábricas sitas en la India, donde especialistas oriundos de China entrenan a los empleados locales. Además, en el futuro la producción del Mac Mini se trasladará parcialmente a Texas en una fábrica operada por el principal proveedor asiático de la empresa de la manzana: la multinacional taiwanesa Foxconn.
John Ternus tiene frente a sí toda una plétora de retos por delante
Para Apple presionar al Ejecutivo de Trump para que exima a la compañía del abono de aranceles y le brinde condiciones ventajosas de importación en la tecnología procedente de Asia es una prioridad. Y Tim Cook seguirá desempeñando un rol clave en esta área. El que ha sido CEO de Apple durante los últimos quince años no cortará amarras de manera definitiva con la compañía, a la que seguirá vinculado en calidad de presidente ejecutivo, un cargo en el Cook seguirá manteniendo en buena medida su rol como negociador para forjar colaboraciones con responsables políticos de todo el mundo.
Así y todo, y pese a que Cook seguirá siendo el encargado de mantener las buenas relaciones de Apple con líderes políticos de todos los rincones del globo, Ternus no se librará de visitar ocasionalmente la Casa Blanca y deberá tratar de de fraguar una buena relación con Donald Trump.
A diferencia de su predecesor en el cargo, Ternus tiene fama de ser un hombre resolutivo acostumbrado a tomar decisiones rápidas sin esperar a que haya necesariamente una mayoría de votos a favor. Todo apunta, en este sentido, que Ternus tiene un perfil menos diplomático que Cook, aunque su firmeza (dicen quienes lo conocen de cerca) no está exenta de afabilidad.
John Ternus se convertirá en el nuevo CEO de Apple en un momento extraordinariamente importante para la compañía, que celebra este año su 50º aniversario y cuyo producto estrella, el todopoderoso iPhone, sopla también 20 velas en 2026. En los próximos meses Apple levantará previsiblemente el telón del nuevo iPhone 18, el primer iPhone plegable de la compañía, nuevos MacBooks, AirPods y HomePods y también previsiblemente un nuevo dispositivo para el hogar provisto de pantalla. En los mentideros tecnológicos se especula además con la posibilidad de que Apple podría estar trabajando en el desarrollo de robots.
El tiempo dirá si las oportunidades que se ciernen en el horizonte para Apple en los meses venideros serán capaces de contrarrestar los desafíos que la compañía tiene simultáneamente por delante. El hallazgo de un equilibrio entre retos y oportunidades pondrá también en último término a prueba el liderazgo de John Ternus como nuevo jefe supremo de Apple.































