Anthropic ha registrado la solicitud para debutar en los parqués bursátiles y prepara una Oferta Pública Inicial (OPI) que podría pulverizar todos los récords en la bolsa. La matriz el chatbot de IA Claude, cuyos usuarios son principalmente ingenieros y clientes corporativos, ha protagonizado un ascenso meteórico en los últimos meses que la ha llevado incluso a tomar la delantera en cuanto a valoración de mercado a OpenAI.
La compañía no ha revelado qué valoración espera conquistar en su debut en la bolsa ni ha ofrecido tampoco más detalles sobre su OPI. No obstante, la OPI de Anthropic podría marcar un antes y un después en los parqués bursátiles y alcanzar cifras récord.
El pasado jueves Anthropic anunciaba que había conseguido levantar 65.000 millones de dólares en una ronda de financiación tras la cual su valor de mercado se disparaba hasta los 965.000 millones de dólares (muy lejos de la valoración de 380.000 millones de dólares obtenida previamente en febrero).
La OPI de Anthropic pone la guinda del pastel al que ha sido un excelente año en cuanto a rendimiento financiero por parte de la startup capitaneada por Darío Amodei. Se espera que OpenAI, el principal rival de Anthropic en la industria de la IA, salga también de manera inminente a bolsa. Tras la última valoración de mercado de Anthropic, OpenAI ha sido despojada del título de startup de IA más valiosa del mundo y es previsible que la guerra sin cuartel entre una y otra compañía continúe ahora en los parqués bursátiles.
Más allá de Anthropic y OpenAi, desembarcará próximamente también en la bolsa otra empresa adscrita al ramo de la IA, La compañía aeroespacial SpaceX, que es a su vez la matriz de xAI, la startup de IA de Elon Musk. El estreno de SpaceX en la bolsa está programado para el próximo 11 de junio y la OPI, con la que la compañía aspira a atraer una inversión de 75.000 millones de dólares, podría procurar a la empresa de Elon Musk una valoración de nada más y nada menos que 1,75 billones de dólares.
La guerra de la IA salta a los parqués bursátiles
El registro de su OPI por parte de Anthropic (que ha tenido lugar de manera confidencial) dará tiempo a los reguladores para revisar la información financiera de la empresa antes de que se hagan públicos los documentos que presentará la compañía a los inversores. El registro confidencial para desembarcar en bolsa es una práctica común entre las grandes empresas. Y SpaceX registró, de hecho, su OPI también de idéntica manera.
Anthropic anunciaba ayer el registro de su OPI en un breve post de apenas dos párrafos publicado en su blog corporativo donde la compañía no revelaba cuál sería exactamente su «timeline» de cara a su próximo desembarco en los parqués bursátiles.
«Esto nos da la opción de salir a bolsa una vez que la SEC haya completado su revisión. La Oferta Pública Inicial propuesta dependerá de las condiciones del mercado y de otros mercados«, señala Anthropic.
El aterrizaje formal de la compañía en la bolsa tendrá lugar previsiblemente en otoño. Hace poco emergieron a la superficie informaciones que apuntaban a que el estreno de OpenAI en los mercados bursátiles se produciría también muy cerca de esa fecha, en septiembre de 2026.
Aunque otrora era considerado un mero «player» secundario en la carrera de la IA, el rápido ascenso de Anthropic en el transcurso del último año ha terminado situando a la matriz de ChatGPT a la par con OpenAI en este concurrido ámbito de actividad. El crecimiento de Anthropic ha sido propulsado en buena medida por el lanzamiento de nuevas herramientas orientadas a la programación avanzada con IA.
El buen desempeño financiero de Anthropic ha venido acompañado de una mayor prominencia de la compañía tanto en el plano político como cultural. En la última edición de la Super Bowl la compañía estrenaba, por ejemplo, una cacareada campaña en la que se mofaba sin ambages de los anuncios en ChatGPT. Actualmente Anthropic está involucrado asimismo en una disputa con el Departamento de Defensa de Estados Unidos. La compañía se negó en su día a proporcionar al Pentágono acceso sin restricciones a su tecnología con fines militares debido a las problemas de seguridad que ello planteaba. Y la respuesta del Departamento de Defensa fue clasificar a Anthropic como un «riesgo de seguridad en la cadena de suministro».































