
Aunque algunos aeropuertos y regiones se han quedado sin combustible otras veces por problemas en la cadena de suministro, las escaseces sistémicas son excepcionalmente raras. Un paralelismo histórico podría ser la crisis de 1973-74, cuando los precios del petróleo se triplicaron con creces después de que las naciones árabes recortaran drásticamente la producción. En Reino Unido, el Gobierno ordenó a las aerolíneas que redujeran el consumo, al tiempo que concedía exenciones para servicios esenciales como las ambulancias aéreas. Pero entonces las principales aerolíneas eran estatales.































