
“Los resultados del análisis ponen de manifiesto la existencia de niveles relevantes de mortalidad en el colectivo, así como la influencia significativa del factor edad, que lleva aparejada una mayor intensidad de todos los indicadores”. A esta conclusión tan contundente llega la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social (DGOSS) al analizar la situación de los camioneros en España: hay muchas muertes y se intensifican según envejecen los profesionales. Es una afirmación que ya se podía extraer de las estadísticas oficiales, pero es relevante que lo subraye la DGOSS porque lo hace en el informe clave del proceso para anticipar la jubilación de los empleados en transporte de mercancías.
El texto de la dirección general, al que ha tenido acceso EL PAÍS, dice que “el principal rasgo diferencial del colectivo radica en la elevada incidencia del indicador de fallecimientos asociados a la actividad, que supera de forma generalizada el percentil 95 del conjunto de la economía, evidenciando niveles de mortalidad muy elevados”. En 2025 murieron en accidentes laborales 82 empleados en transporte terrestre. El análisis de la Seguridad Social también manifiesta que “el indicador que mide el porcentaje de días en incapacidad temporal por contingencias profesionales presenta valores elevados, situándose por encima del percentil 90″.
Otro elemento que subraya el informe es que “la edad constituye un factor clave, observándose un incremento progresivo de la incidencia de fallecimientos a medida que esta aumenta, con especial intensidad en los grupos de 60 a 64 años, donde se concentran los niveles más elevados”. También destaca que se dan más decesos en las empresas más pequeñas y que la mortalidad decrece a medida que las compañías ganan volumen de empleados.
“En cuanto a la evolución temporal”, agrega el informe, “los indicadores asociados tanto a fallecimientos como a incapacidad permanente muestran una tendencia creciente en los últimos años del periodo analizado, en contraste con el comportamiento observado para el conjunto de la población ocupada”. Es decir, la mortalidad de los camioneros va a peor según pasan los años. Como vienen subrayando los sindicatos, la edad media del sector está creciendo por la falta de relevo generacional.
El informe de la DGOSS es importante, pero no marca la decisión final de la Seguridad Social. Según establece el procedimiento, este es el primer informe. Aún quedan por elaborar el del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y el de Inspección, aunque estos dos se consideran no vinculantes. La producción de esos documentos es importante porque sin ellos la comisión de evaluación no puede trabajar. Desde la recepción de los mismos, ese grupo (de 11 miembros, siete del Gobierno, dos de los sindicatos y dos de las patronales) tiene un mes para pronunciarse. La comisión de evaluación emitirá una recomendación, pero no toma la decisión final, que corresponde al propio Ministerio de Seguridad Social.
Aunque el informe de la dirección general no recomienda la concesión o no de coeficientes, dice que los resultados “deben ser tenidos en cuenta en la valoración global del colectivo, en particular en lo relativo a la eventual concurrencia de circunstancias que justifiquen la aplicación de coeficientes reductores de la edad de jubilación”. No pide que el Gobierno tome una decisión u otra, pero subraya el peso que deberían tener los resultados del informe en la determinación que se adopte.
La posibilidad del adelanto de la jubilación para estos profesionales parte del último gran acuerdo en el que participaron a la vez el Gobierno, las patronales y los sindicatos. En septiembre de 2024 se selló el compromiso para, entre otras medidas, habilitar una vía para anticipar la jubilación en las actividades con más bajas y siniestralidad a cambio de un incremento de cotizaciones. La concreción de la medida llegó más tarde de lo previsto, pero el decreto fue finalmente aprobado por el Consejo de Ministros en mayo de 2025. Y la comisión que ha de estudiar cada solicitud también se formó más tarde de lo que prometía ese decreto, pero se compuso finalmente en octubre del año pasado.
Las patronales (Confebús y CETM) y los sindicatos (CC OO y UGT) del transporte registraron sus peticiones conjuntas tanto para mercancías como para viajeros hace ocho meses, aunque el decreto daba un plazo de un semestre para finalizar el procedimiento completo. La DGOSS ya ha completado el informe tanto de mercancías como de viajeros. El retraso en esos procesos llevó a UGT a convocar una huelga que anuló después de que la Seguridad Social les prometiese que no dejaría caer los procedimientos.
El otro gran sector que reclama el anticipo del retiro mediante esta vía es la construcción, con 164 fallecidos en 2025. En este caso, la patronal no acompaña a los representantes de los trabajadores, que a la vez se quejan de que la Seguridad Social no les informa sobre el estado de la petición. Fue registrada incluso antes que el transporte, en julio del año pasado.
Ya hay profesionales que cuentan con los conocidos como coeficientes reductores, como los mineros, los trabajadores del mar, los pilotos de avión y la mayoría de policías autonómicas. Esta herramienta consiste en que cada año cotizado en una ocupación penosa cuenta como un periodo superior, de manera que la edad ordinaria de jubilación llega antes para ese profesional y sin penalización en su pensión final. Según establece el nuevo procedimiento, la edad mínima a la que se puede adelantar la jubilación es a los 52 años.































