Desde diciembre de 2025 y mayo de 2026, la empresaria esmeraldeña Karla Saud Calero es investigada en Estados Unidos y Ecuador, respectivamente, como parte de un “esquema fraudulento” perpetrado por quienes formaron una “empresa criminal” que se aprovechó de una crisis energética para malversar casi $ 110 millones entregados a la empresa estadounidense Progen Industries por parte de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP) para la compra de 49 plantas de generación térmica terrestre para Quevedo y Salitral.
En la primera parte de la denuncia que está planteada por el Estado ecuatoriano en la Corte del Distrito Medio de Tampa, Florida, en Estados Unidos, contra Progen y otros, Saud Calero era investigada por ser la propietaria de Astrobryxa S. A., una corporación ecuatoriana con sede principal de negocios en Guayaquil, y que tenía como otro de sus propietarios a José Manrique Suárez, pareja de la empresaria.
Al pedido inicial de investigación y procesamiento, el 6 de mayo pasado, Ecuador, a través de Celec, solicitó al juez William Jung que le permita ampliar la demanda bajo la Ley RICO contra otras cinco personas jurídicas (empresas), entre las que están Astrobryxa LLC, una compañía de responsabilidad limitada de Delaware, Estados Unidos, formada en febrero de 2025 como vehículo intermediario para recibir flujos financieros de Progen; y Gestores Inmobiliarios Lightblue S. A., una corporación ecuatoriana con sede en Guayaquil.
Según documentos que constan en el proceso en la justicia estadounidense, estas dos empresas tienen como propietarios finales o están vinculadas a Karla Saud Calero y José Manrique Suárez.
En cambio, en Ecuador, desde mediados de mayo pasado existe una instrucción fiscal contra 21 personas acusadas de cometer el delito de peculado. Los hechos investigados en el caso Apagón tienen que ver con que un grupo de funcionarios públicos relacionados con el sector eléctrico, aprovechándose del déficit energético que atravesaba el Ecuador, “abusaron, se apropiaron, distrajeron, dispusieron arbitrariamente, evadieron y omitieron procedimientos de contratación pública” en la fase precontractual, contractual y de ejecución para favorecer a Progen, una contratista que no cumplía con las especificaciones técnicas ni con las obligaciones derivadas del objeto contractual.
La acusación fiscal refiere que el peculado existente tiene que ver con la adquisición en 2024 de 49 generadores eléctricos a la empresa Progen y en el que se habría originado un perjuicio para el Estado que ascendería a $ 110 millones.
El fiscal general encargado, Carlos Alarcón, formuló cargos por peculado contra 18 personas en calidad de autores, entre quienes están el exministro de Energía Antonio Goncalves, el exgerente subrogante de la Celec Fabián Calero y el exgerente de la Unidad de Negocios TermoPichincha Byron Orozco; mientras que como coautores figuran otras tres personas, entre ellos los representantes de Progen, Andrew Scott Williamson y Karla Saud Calero.
En Ecuador no está en la lista de procesados José Manrique Suárez, así como tampoco Astrobryxa S. A., Astrobryxa LLC o Gestores Inmobiliarios Lightblue S. A.
En el proceso judicial en Estados Unidos se recoge que Progen reclutó a Astrobryxa S. A. y Astrobryxa LLC como participantes en su “empresa criminal”. Astrobryxa S. A. fue una corporación local ecuatoriana que Progen contrató para actuar como su subcontratista en la instalación de los generadores de energía bajo los contratos de Quevedo y Salitral; mientras que Astrobryxa LLC fue una compañía de responsabilidad limitada de Delaware asociada con Astrobryxa S. A.
Los representantes de Astrobryxa S. A. de Ecuador reconocieron que Astrobryxa LLC de Estados Unidos fue formada con el único propósito de facilitar transferencias electrónicas y pagos entre Progen y Astrobryxa S. A. Hasta donde se conoce, Progen pagó a Astrobryxa S. A. y a Astrobryxa LLC al menos $ 20 millones por sus supuestos servicios como subcontratista. Estos dineros serían parte de los $ 110 millones transferidos por Celec EP como parte de la contratación.
En la ampliación de la demanda ecuatoriana en Estados Unidos se explica que Astrobryxa S. A. y Astrobryxa LLC son “empresas fantasma sin experiencia en proyectos relacionados con la generación de energía” y son de propiedad o están controladas en parte por Karla Saud Calero.
En algún punto se dijo que la empresaria esmeraldeña estaba emparentada con Fabián Calero, quien era el gerente general de Celec al momento de la adjudicación de los contratos de Quevedo y Salitral y es coprocesado en el caso Apagón. Pese a ello, en el expediente fiscal conformado por cerca de 30 cuerpos consta un informe del Registro Civil que descarta la existencia de parentesco alguno entre Fabián Calero y Karla Saud Calero hasta el cuarto grado de consanguinidad.
Hace pocos días, José Julio Neira, secretario general de la Administración Pública, Planificación y Gabinete del Gobierno de Daniel Noboa, refirió que gracias a la cooperación internacional con Estados Unidos y la aplicación de la Ley RICO, se avanzaba con la ubicación de los dineros de lo que calificó sería uno de los más grandes atracos que ocasionó la mayor crisis energética de los últimos tiempos en Ecuador.
Afirmó que la investigación financiera que han realizado no se limitó a revisar contratos, sino que reconstruyó transferencia por transferencia y ubicó el recorrido de esos fondos a través de una red de empresas y personas que se lucraron de recursos de todos los ecuatorianos, utilizando a la empresa Progen como medio.
El secretario general de la Administración ubicó a 29 personas jurídicas como las receptoras directas del dinero entregado a Progen. De estas, la subcontratista Astrobryxa, tanto la registrada en Estados Unidos como la registrada en el Ecuador y que está relacionada con Saud Calero y Manrique Suárez, recibió la mayor parte del dinero: $ 15,2 millones aproximadamente, que fueron repartidos a nueve beneficiarios: José Luis Hidalgo, Anthony M. York, Álex Dueñas Calero, José Manrique y Pamela Chiriboga, además de otras cuatro empresas.
A decir de José Julio Neira, el abogado José Luis Hidalgo Fernández no solo habría facilitado el traspaso de bienes dentro de esa estructura, sino que también forma parte del estudio jurídico que patrocina a conocidos procesados por delincuencia organizada, como Xavier Jordán. “Creó y compró ocho empresas que facilitaron la distribución del dinero para que llegue a manos de sus verdaderos beneficiarios”, explicó Neira, mientras en el fondo del video en el que se exponían los hallazgos aparecían nombres de personas jurídicas como Industrial Agrícola Agroplus S. A. S., Swatten EC S. A., Soluciones Legales Basrealcorp S. A., Caribito S. A. o Construcciones Karhifer S. A. S.
Karla Saud Calero, el dinero recibido y sus nexos
También Karla Saud Calero aparece en la lista de personas a las que se les transfirieron dineros llegados a Progen desde Celec. Según Neira, la empresaria utilizó más de $ 162.000 para gastos personales, lo que la colocaría como una de las beneficiarias finales del entramado. “Karla Saud es media hermana de Álex Dueñas Calero, quien habría ocupado cargos estratégicos como administrador de la Unidad de Negocio Guayas-Los Ríos, en CNEL, fue asesor de la gerencia general de Celec y, mediante vínculos familiares, habría logrado la adjudicación de los contratos”, anotó.
Otro de los beneficiarios de este “esquema fraudulento”, a decir del secretario Neira, es José Manrique Suárez, quien habría entregado más de $ 2,3 millones a diez beneficiarios: cinco empresas jurídicas y cuatro personas naturales, además de sus consumos personales. Se habrían identificado los movimientos transaccionales en el sistema financiero ecuatoriano debido a que estas personas utilizaron los bancos del Austro y Pichincha.
Para Neira, Álex Dueñas Calero es el nexo familiar que construyó toda la trama de corrupción para que estos contratos se den.
Los registros públicos societarios de Saud Calero revelan su cercanía con actividades como la construcción, el desarrollo inmobiliario y la facilitación de servicios empresariales diversos a los sectores públicos y privados. Respecto de este último, el secretario Neira refirió que la lobista no se estrenó con el contrato de Progen, sino que empezó con contratos públicos en los sectores estratégicos de electricidad y medicinas.
“Desde el 2016, ella ha ido poco a poco ganando experiencia en la compra pública, conociendo a nexos, construyendo su network de lobismo para llegar y meter el gol, que fue el que hizo con Progen”, resaltó.
En Ecuador, Karla Saud Calero también mantendría relación con la empresa Gestores Inmobiliarios Lightblue S. A., parte de la lista de personas jurídicas contra las que se pide se amplíe la demanda que mantiene Ecuador con Progen Industries; con la constructora Carabito S. A., entre otras más que tendrían que ver con el rubro de la construcción e inmobiliario.
Dentro del proceso penal por peculado en Ecuador consta una versión dada por Saud Calero en marzo pasado desde Los Ángeles, en California, Estados Unidos. La empresaria aseguró que jamás ha ofrecido o entregado un soborno y circunscribió su intervención en el negocio de Progen y Celec a que era solo la vocera, interlocutora, traductora y facilitadora del diálogo entre la empresa estadounidense y la empresa pública ecuatoriana.
En la demanda ecuatoriana ante la justicia estadounidense se indica que existen informes que evidencian que Progen defraudó a Celec enviando equipos subestándar, subcontratando a Astrobryxa S. A. a sabiendas de que esta guardaría silencio sobre el incumplimiento a cambio de $ 20 millones. El objetivo se habría alcanzado falsificando documentos mediante los informes simulados de la empresa AP Inspections, exigiendo pagos bajo falsas pretensiones y transfiriendo fraudulentamente los fondos para vaciar las cuentas bancarias y evitar su recuperación. (I)

































