En nuestro día a día hablamos cada vez menos sobre Amazon. Vender en Amazon es un peligro y eso es un peligro.
Los inicios molan. Y las primeras ventas en Amazon tienen magia. Igual que en otros sitios también. Después de ocho años vendiendo en esta plataforma facturar 5.000 euros o más en un día no me emociona. Me parece poco. Hace ya tiempo que tengo esa sensación aunque es un crecimiento relevante en comparación con 2025 (no me pides el dato exacto porque ahora me da pereza buscarlo).

Hace un año era todavía un poco más emocionante. Había más foco porque había menos alternativas. Ahora vendemos con éxito en más sitios: Ebay, Kaufland, TikTok y sobre todo Shopify son los sitios que ahora más destacan. Amazon era un tema diario. Y eso era algo bueno.
La realidad es que posiblemente todavía más del 80% de nuestra facturación proviene de Amazon. Y no poner el foco que requiere es peligroso.
Hay gente que gana dinero con negocios increíblemente aburridos. Destacan porque la mayoría de los emprendedores (me incluyo) buscan “la próxima cosa”. Siempre atrae más buscar lo próximo que regar y hacer crecer lo aburrido que ya tienes.
Hay que volver a aburrirse un poco.
Stay tuned.






























