OpenAI ha consignado de manera confidencial la solicitud para lanzar una Oferta Pública Inicial (OPI) y oficializar así su debut en los parqués bursátiles en un momento en que otras empresas de IA se preparan también para su desembarco en la bolsa.
«Aún no hemos decidido el calendario; puede que tarde un tiempo porque hay cosas que queremos hacer que probablemente sean más fáciles como empresa privada», señalaba ayer OpenAI en X.
La presentación de la solicitud para salir a bolsa por parte de la matriz de ChatGPT se produce tan sólo una semana después de que Anthropic, rival directo de OpenAI en la arena de la IA, hiciera también lo propio y calentara igualmente motores para debutar en los mercados bursátiles. Además, SpaceX, la matriz de xAI, la empresa de IA de Elon Musk, se estrenará también próximamente en bolsa el 12 de junio.
Uno y otro movimiento vienen a evidenciar que las startups que se desenvuelven en el área de la IA se preparan para adentrarse en una nueva fase donde deberán demostrar a los inversores que la tecnología de moda es verdaderamente rentable.
Fundada en 2015, OpenAI contribuyó a endilgar a la IA la etiqueta de tecnología mainstream» cuando lanzó ChatGPT a finales de 2022. Desde entonces el famoso chatbot de IA tiene a su vera más de 1.000 millones de usuarios mensuales activos.
OpenAI, Anthropic y SpaceX, una guerra tecnológica que promete librarse próximamente en las trincheras de la bolsa
Actualmente OpenAI está tratando de monetizar su trepidante crecimiento de usuarios mediante el emplazamiento de anuncios en ChatGPT. No obstante, en OpenAI, que sigue invirtiendo miles de millones de dólares en infraestructura enfocada a la IA y recursos de computación, los gastos siguen superando con holgura a los ingresos.
En un post publicado ayer en el blog corporativo de la compañía Sam Altman, CEO de OpenAI, aseguraba que la compañía que lidera se disponía inaugurar la que denominó su «tercera fase». La primera de las fases de OpenAI fue involucrarse en investigaciones con el foco puesto en la inteligencia artificial general, la segunda fase pasó por su metamorfosis en una empresa de productos y la tercera fase inaugurada ahora por la compañía implica lograr que la IA «sea una tecnología segura, útil y lo suficientemente fácil para que todas las personas y organizaciones se beneficien de ella», asevera Altman.
Entretanto, la rivalidad entre las empresas que desarrollan los modelos de lenguaje grande que alimentan a ChatGPT y compañía se está recrudeciendo por momentos.
OpenAI, que prepara su debut en la bolsa con el soporte de las entidades financieras Goldman Sachs y Morgan Stanley, tiene actualmente un valor aproximado de 850.000 millones de dólares. Sin embargo, Anthropic logró rebasar hace poco esta abultada cifra tras su última ronda de financiación, que una vez completada otorgó a la matriz de Claude una valoración de 965.000 millones de dólares.
En los últimos meses Claude, el chatbot de IA, ha ganado notablemente popularidad entre las empresas, acortando distancias con OpenAI, que hasta hace bien poco era percibido como líder en la implementación de LLM en los entornos laborales.
La adopción de la tecnología de Anthropic entre las empresas creció del 3,4% al 34,4% durante el pasado mes de abril, mientras que la adopción de las herramientas de OpenAI entre clientes corporativos se desplomó, por el contrario, del 2,9% al 32,3%, según un reciente informe de Ramp.































