OpenAI quiere llevar ChatGPT a un dispositivo físico pensado para el hogar y ya estaría trabajando en un altavoz inteligente portátil sin pantalla que incorporará inteligencia artificial y aprenderá de su propietario para ofrecer una experiencia cada vez más personalizada. Tal como han compartido desde Bloomberg, el proyecto todavía se encuentra en desarrollo y se presenta internamente como un «compañero de IA con rasgos humanos», una definición que deja entrever que la compañía busca diferenciarse de los asistentes de voz tradicionales.
Las fuentes consultadas por Bloomberg aseguran que el dispositivo tendrá acceso a información procedente del correo electrónico y otros servicios vinculados a la vida digital del usuario para comprender mejor sus hábitos y ofrecer respuestas adaptadas a su contexto. Esa capacidad de aprendizaje convertiría al altavoz en un asistente mucho más proactivo que los dispositivos actuales, ya que sería capaz de anticipar determinadas necesidades a medida que acumule información sobre la rutina de cada persona.
El diseño también se alejaría de lo que ofrecen hoy los altavoces inteligentes, y es que el nuevo dispositivo incorporará elementos mecánicos capaces de moverse por sí mismos con la intención de reforzar la sensación de compañía y hacer que ChatGPT tenga una presencia física dentro del hogar.
El hardware de OpenAI gana impulso
En el desarrollo participan antiguos ingenieros de Apple que trabajaron en dispositivos como el iPhone y el Mac, un detalle que vuelve a alimentar las especulaciones sobre la intención de OpenAI de construir una línea propia de hardware. Desde hace meses circulan rumores sobre el interés de la compañía por lanzar nuevos dispositivos de consumo y, entre ellos, incluso ha aparecido la posibilidad de un teléfono inteligente.
El proyecto sale a la luz apenas unos días después de que Apple demandara a OpenAI por el presunto uso de secretos comerciales relacionados con el desarrollo de hardware. La compañía dirigida por Sam Altman rechaza las acusaciones y, según Bloomberg, considera que este nuevo dispositivo responde a una propuesta completamente distinta de los productos que Apple comercializa actualmente.
El interés por desarrollar hardware diseñado específicamente para convivir con la IA sigue creciendo en todo el sector. Un ejemplo es Hark, la startup fundada por Brett Adcock, que recientemente cerró una ronda Serie A de 700 millones de dólares con una valoración de 6.000 millones para desarrollar dispositivos concebidos como una interfaz entre las personas y los modelos de IA. Aunque OpenAI todavía no ha mostrado el diseño definitivo ni ha adelantado una posible fecha de lanzamiento, la información de Bloomberg confirma que la carrera por crear la próxima generación de dispositivos impulsados por inteligencia artificial continúa acelerándose.































