mobbing
Mobbing, o acoso laboral. (Imagen de: altonivel.com.mx)

Si pensabas que el acoso conocido como bullying se acaba con la etapa escolar estás equivocado. En la vida laboral también se puede manifestar, pero se lo conoce con otro nombre: mobbing. La Organización Laboral de la Salud define a este concepto como un hecho continuo de violencia o acoso en el trabajo, que  se presenta “no solo mediante agresiones físicas sino también a través de insultos, rumores, burlas, amenazas, injurias, palabras soeces, apodos, menosprecios, provocaciones, humillaciones para amedrentar a la víctima”, según explica en su columna de opinión “Acoso laboral o mobbing en Ecuador”, Patricia Alexandra Mantilla, en diario El Telégrafo.

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Mobbing, o acoso laboral. (Imagen de: altonivel.com.mx)

No dejes que el mobbing afecte el ambiente laboral de tu emprendimiento, porque puede perjudicar directamente el rendimiento de tus trabajadores y, por ende, el de tu empresa. Para que sepas cómo reconocerlo y detenerlo, a continuación señalamos las principales características del mobbing, descritas por el catedrático Iñaki Piñuel y Zabala en su libro “Mobbing. Cómo sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo”:

  • Gritar o insultar a la víctima cuando está sola o en presencia de otras personas.
  • Asignarle objetivos o proyectos con plazos imposibles de cumplir en el tiempo designado.
  • Sobrecargarla con trabajo intencionalmente.
  • Amenazarla constantemente.
  • Quitarle responsabilidades, asignándole únicamente tareas rutinarias, que ningún empleado quiere hacer.
  • Modificar sin previo aviso las responsabilidades de la víctima.
  • Tratarla de manera discriminatoria, estigmatizándolo frente a otros compañeros o jefes.
  • Ignorarla, simulando que no existe.
  • Inducirla al error, reteniendo información que necesita para hacer sus labores y luego acusarle de negligencia o ineptitud.
  • Difamarla, difundiendo rumores calumniosos que menoscaben su imagen.
  • No valorar el esfuerzo de la víctima, negándose a evaluar su trabajo.
  • Bloquear el desarrollo profesional de la víctima, entorpeciendo promociones o acceso a capacitación.
  • Atribuir los éxitos de la víctima a factores ajenos a él, como la suerte.
  • Criticar continuamente sus ideas, propuestas, soluciones.
  • Controlar malintencionadamente su trabajo, con la intención de señalar cada una de sus fallas.
  • Castigar cualquier iniciativa de la víctima.
  • Ridiculizar su trabajo, parodiándolo frente a los demás.
  • Invadir su privacidad, ingresando a su teléfono, su correo, sus documentos…
  • Atacar sus convicciones personales, como su ideología política o su religión.
  • Animar a otros a hacer cualquiera de las características mencionadas contra la víctima.
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