El camino de la UE para lograr unificar sus mercados de capitales ha dado un pequeño paso este viernes. Alguna de las resistencias que hay para dar más poderes a la Autoridad Europea de Mercados y Valores (ESMA, por sus siglas en inglés) se han vencido, según ha podido verse en el debate que han mantenido los ministros de Finanzas de la UE, el llamado Ecofin, en Luxemburgo. Para lograrlo, ha sido necesario descafeinar algo la propuesta que lanzó la Comisión hace ya más de medio año, especialmente en un punto: la vigilancia de las entidades proveedoras de servicios de criptoactivos. El consenso que se abre paso en el Consejo de la UE es que la ESMA se ocupe de controlar a las entidades “más significativas” y no a todas.

Este planteamiento está recogido en la carta que hace un par de semanas lanzaron los ministros de Finanzas de los seis grandes países de la UE (Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Países Bajos) para desatascar la situación, ya que, como se vio en el Ecofin anterior, había bastantes con reticencias sobre la propuesta que lanzada por la Comisión para centralizar varios elementos de la supervisión de mercados en la UE (las entidades proveedoras de servicios de criptoactivo y las llamadas infraestructuras de mercados, entidades como Euronext o Deutsche Börse). Este sexteto también planteaba que la asunción de más competencias por parte de la ESMA fuera gradual. Y, junto a sus planteamientos, había otro elemento importante en esa carta: se despejaban las dudas que pudiera haber de que Alemania estaba a bordo.

“Queremos encontrar una solución basada en la propuesta de la Comisión. Nuestra declaración tiene como objetivo facilitar el debate a los 27″, ha expuesto el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, ante sus colegas. «Esperamos que las negociaciones puedan continuar rápidamente con un enfoque pragmático y orientado a soluciones legislativas concretas. El trabajo llevado a cabo [por el sexteto] debe interpretarse de esta manera. Es decir, como una contribución a la negociación bajo la dirección de la Presidencia», ha reforzado su homólogo italiano, Giancarlo Giorgetti. Los titulares de Alemania y España no estaban en Luxemburgo este viernes.

Tras esa señal en forma de carta de los seis grandes, bastantes países de los restantes han ido respaldando, cada uno con sus matices, la posición centralizadora de competencias. Creemos que esta iniciativa es útil porque algunas propuestas coinciden con nuestra posición, y nuestra postura al respecto incluye, entre otras cosas, la de supervisar únicamente a los proveedores de servicios criptoactivos», ha señalado el representante austriaco. Otros países como la República Checa han subrayado que debe buscarse la forma en que “los supervisores nacionales participan en el proceso de toma decisiones”.

Más escéptico ha sido el ministro de Luxemburgo, Gilles Roth, representante de un país que siempre ha mantenido una posición muy fría respecto de cualquier iniciativa de centralización de competencias en la supervisión de los mercados: «Como he dicho muchas veces en el pasado, la supervisión central no resolverá nuestros problemas». Él incluso rechaza que las infraestructuras de mercado como Euronext tengan que ser supervisadas por la ESMA.

La Comisión Europea lanzó el pasado diciembre su propuesta para centralizar varios aspectos de la supervisión de los mercados de la UE en la Autoridad Europea de Mercados y Valores (ESMA, por sus siglas en inglés). Se trata de un paso importante para avanzar en la integración de los mercados de capitales europeos: uno de los pilares clave a los que apuntaban los informes de los ex primeros ministros italianos, Enrico Letta y Mario Draghi, para relanzar la economía europea frente al empuje de las dos grandes potencias actuales, Estados Unidos y China. Lo es porque desde varios órganos se apunta a este plan de la Unión de Ahorros e Inversiones como una herramienta que frene la salida del ahorro de los hogares europeos a otras geografías en busca de más rentabilidad y pueda utilizarse en Europa para financiar desde el sector privado la transición energética y digital, así como el desarrollo de programas de defensa. Uno de esos órganos es el FMI, que este mismo jueves apuntaba que integrar completamente la unión de mercados de capitales y también la bancaria puede incrementar hasta un 3% el PIB de la UE.

Por otra parte, este viernes el Ecofin ha aprobado formalmente dar a España la suspensión parcial de las reglas fiscales que había solicitado el pasado abril para así poder invertir en armamento y seguridad sin trastocar los compromisos fiscales. El Gobierno español se acoge de esta forma a la alternativa que abrió Bruselas el año pasado para permitir que los Estados miembros incrementaran esta partida presupuestaria sin temor a que se activaran los procedimientos de déficit excesivo.

El Consejo de la UE también ha aprobado la modificación del plan de recuperación que allana el pago de los 6.500 millones de euros del sexto pago, solicitado en marzo pasado. España había pedido hacer 62 cambios en su plan. La mayoría busca “reducir cargas administrativas”, sin que eso perjudique a los objetivos que persiguen las medidas, según explican los documentos de solicitud españoles.



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