La Confederación Europea de Sindicatos (CES) es la mayor plataforma sindical del continente, la casa común en la que participan las dos grandes centrales de clase de España, CC OO y UGT, así como otros sindicatos de Francia, Italia o Portugal, hasta integrar la representación de unos 45 millones de trabajadores. La CES ha elegido España para celebrar una concentración de gran simbolismo este jueves, que ha reunido a miles de personas (10.500, según los organizadores), entre ellas representantes sindicales de una decena de países en el Palacio de Vistalegre de Madrid. Allí se ha embestido con fuerza contra los recortes de derechos laborales y civiles en la Unión Europea, contra el rearme, contra el racismo que sufren los migrantes y contra la desregulación promovida por algunas capitales y que intenta emparejar las políticas comunitarias con las de Estados Unidos.

La secretaria general de la CES, Esther Lynch, ha explicado la elección de España para acoger el evento en que considera al país un referente de lo contrario a esos enfoques, que ve al alza en otros estados europeos, y de cómo hacer las políticas laborales “de otra forma”, con un planteamiento alienado con la “justicia social”. En los últimos días viene aplaudiendo la contracción de la temporalidad derivada de la reforma laboral, la ley rider, las subidas del salario mínimo y cómo esa concatenación de medidas han coincidido con un periodo de fuerte creación de empleo.

“Quiero mandar un mensaje claro a las instituciones europeas: ¡ya basta! Basta de precariedad, de recortes de derechos, de salarios que no permiten vivir, de xenofobia», ha dicho Lynch, que ha reclamado a Europa que no haga seguidismo de las políticas comerciales y militaristas de Estados Unidos. “España es un ejemplo de que implementar las medidas que defendemos los sindicatos es un éxito, tanto subir el salario mínimo como reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Se puede mejorar con más dinero en el bolsillo de los trabajadores, sin culpar a los jóvenes de todos los problemas”, ha añadido la sindicalista irlandesa, que ha terminado su intervención con un lema icónico: “¡El pueblo unido jamás será vencido!“.

La mayoría de las reformas de los últimos años han sido acordadas por UGT y CC OO con el Ministerio de Trabajo, cuya responsable también ha asistido al evento. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha cargado con contundencia contra la ultraderecha, “la internacional del odio”, que ha contrapuesto con “la internacional de la esperanza” que ve en los sindicalistas reunidos este jueves en Madrid.

Díaz ha hecho referencia, sin mencionarlos, a los escándalos judiciales del PSOE, al afirmar: “En mi casa me enseñaron que la ejemplaridad en la vida pública es fundamental y que no se llega para enriquecerse”. A la vez, ha precisado que el Gobierno continúa para “mejorar la vida de la gente”. También ha hecho referencia al refuerzo del registro horario, pendiente de volver al Consejo de Ministros tras el dictamen desfavorable del Consejo de Estado y del que Trabajo culpa a Economía: “Hay muchos en contra, pero lo vamos a conseguir. Yo no me rindo”.

“El riesgo reaccionario es mayor que nunca”, ha agregado Unai Sordo, preocupado por la “xenofobia institucionalizada” que aprecia en algunas políticas migratorias de la Unión Europea. “O profundizamos en más Europa o nos vamos al carajo. Nos jugamos avanzar o estallar y los sindicatos queremos ser un agente clave en el avance de derechos. Tenemos que construir una alternativa de fraternidad desde el mundo del trabajo, en oposición al racismo, el clasismo y al machismo”, ha dicho el jefe de CC OO, en contra de la política de rearme, “un presagio de la austeridad que viene, para que los países dediquen ese 5% del PIB a favorecer la industria armamentística de Estados Unidos”.

Pepe Álvarez, también vicepresidente de la CES, ha criticado que Europa haya “abandonado” el pacto verde. “Necesitamos recuperarlo. Estos días vamos a ver los problemas de las altísimas temperaturas. Sin planeta no hay trabajo”, ha dicho el líder de UGT. Ha protestado por el proceso de “desregulación” que observa en la Unión Europea y por los precios de la vivienda: “No hay salario que los soporte”. “Queremos paz, no genocidios. Hay que decir no a Trump, Putin y al genocida Netanyahu. Cuando viajas ves el reconocimiento del sindicalismo internacional a la posición valiente de España”, ha agregado Álvarez, que ha agradecido a Díaz las políticas laborales desplegadas por el Gobierno en los últimos años.

Sindicalistas europeos

Los mensajes de Lynch, Sordo y Álvarez se han replicado, con matices propios, en voz de representantes sindicales de toda Europa. El italiano Maurizio Landini ha expresado su “hartazgo” de que “las espaldas de los trabajadores” soporten las crisis “en solitario”. La belga Marie-Hélène Ska ha reclamado que “los ricos paguen más impuestos” y más inversiones para lograr “una transición ecológica justa”. El alemán Oliver Roething ha pedido reformar las leyes comunitarias y nacionales para que “el dinero de los contribuyentes no vaya a la contratación pública de empresas que no respeten la negociación colectiva”. Y el portugués João Barreiros ha denunciado el “retroceso” de derechos laborales que aprecia en la reforma laboral que impulsa el gobierno de su país: “Esta lucha tiene lugar en Portugal, pero es una batalla común en muchos países europeos, en contra de la austeridad y a favor de los derechos laborales y los servicios públicos”.

En el evento, según ha detallado la organización, han participado representantes de los siguientes sindicatos: Confédération Générale du Travail, Confédération Française Démocratique du Travail, Force Ouvrière (Francia); Confederazione Generale Italiana del Lavoro, Unione Italiana del Lavoro, Confederazione Italiana Sindacati Lavoratori (Italia); Confederação Geral dos Trabalhadores Portugueses (Portugal); Fédération Générale du Travail de Belgique, Confédération des Syndicats Chrétiens, Centrale Générale des Syndicats Libéraux de Belgique (Bélgica); Konfederácia odborových zväzov Slovenskej republiky (Eslovaquia); Landsorganisasjonen i Norge (Noruega); Českomoravská konfederace odborových svazů (República Checa); Synomospondia Ergazomenon Kyprou (Chipre); General Workers Union (Malta); y, con vocación europea, Federación Europea de Jubilados y Personas Mayores; UNI Global Unio ; European Transport Workers Federation ; European Federation of Food, Agriculture and Tourism; IndustriAll European Trade; European Confederation of Police, European Public Service Union y European Federation of Building and Woodworkers.



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