ESCRITO PORCarla Villa

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Mientras la conversación digital se fragmenta en miles de canales y la viralización se vuelve impredecible, los equipos de comunicación se enfrentan a un entorno donde la información ya no fluye de forma lineal, sino caótica. Lo que antes era un circuito claro, un editor, un medio, un lector, hoy es un laberinto donde un comentario oculto en X puede terminar amplificado en TikTok o validado por un medio tradicional horas después.

Para Rosanna Vidal, Monitoring & Outsourcing Director en acceso, este cambio no es incremental: es estructural. «Hemos pasado de un entorno muy lineal a un entorno de caos absoluto, donde la información viene por cualquier punto y de la manera menos esperada posible», afirma. En medio de ese caos, el papel del monitoring se vuelve más crítico que nunca.

De la linealidad al caos: un ecosistema donde todo puede viralizarse

«La generación de contenido por multitud de canales es muy alta«, explica Rosanna, y eso obliga a las empresas a tener mecanismos capaces de separar el ruido de lo realmente relevante en un escenario donde la generación de contenido es masiva, constante y desordenada.

La viralización ya no responde a jerarquías mediáticas. Puede nacer en cualquier espacio, «Igual se viraliza un comentario en oculto en X que se viraliza por un vídeo de TikTok«, señala. En este contexto, el monitoring deja de ser un servicio accesorio para convertirse en un sistema fundamental de alerta.

La advertencia de Vidal es contundente: «No tener un servicio de monitoreo recurrente es un riesgo reputacional súper elevado«. Sin un sistema que perciba señales en tiempo real, una marca puede no detectar que está sufriendo una crisis. 

El nuevo rol del medio tradicional: de generar a validar

En este ecosistema fragmentado, los medios tradicionales han desarrollado una nueva función. «Hoy en día los medios tradicionales lo que hacen es validar que aquello es correcto, que no es una fake new«, explica la directiva. Ya no son necesariamente quienes originan la información, pero siguen siendo quienes aportan rigor.

El reto para los Dircom

Los departamentos de comunicación ya no pueden procesar solos la avalancha de contenido. «Hoy en día esto es inviable«, afirma Rosanna. Un CEO o un Dircom no puede leer un informe de 200 páginas: necesita un informe depurado y completo. «Su cometido no es procesar noticias, sino ver la estrategia y crear la narrativa», explica. Ahí es donde el monitoring aporta valor: filtra, prioriza y entrega solo lo esencial.

La revolución tecnológica del monitoring

acceso ha vivido una gran transformación, «Veníamos de un entorno de configuraciones de booleanos con un margen de ruido«, recuerda Rosanna. Ese ruido obligaba a los documentalistas a invertir tiempo en depurar. Hoy, el cambio es radical: «Ya estamos trabajando con lenguaje natural y el documentalista recibe el material mucho más afinado». ¿El resultado? Más calidad, más precisión y más tiempo dedicado al análisis estratégico. «Somos una empresa de monitoring con una fuerte raíz tecnológica», resume con claridad.



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