Telefónica registró una pérdida neta de 411 millones de euros durante los tres primeros meses de 2026, una cifra inferior en un 68% a los 1.304 millones de números rojos del mismo periodo de 2025. Como en el ejercicio anterior, el balance contable continúa arrastrando el impacto de las minusvalías derivadas de las desinversiones en América Latina, en este caso por la venta de las filiales de Chile, Colombia y México, operaciones que generaron un impacto negativo de 798 millones en el primer trimestre.
El mercado ha recibido muy positivamente los datos trimestrales y la cotización de Telefónica ha llegado a revalorizarse este jueves hasta un 6,9%, si bien ha cerrado con un alza del 5,8%, hasta los 4,08 euros por título en la que ha sido su mejor sesión desde noviembre de 2021.
Asimismo, la operadora anunció que planea hacerse con una participación minoritaria -entre un 10% y un 15% del capital- en el consorcio público-privado destinado a construir una de las gigafactorías de inteligencia artificial (IA) europeas que España aspira a acoger.
Excluyendo el resultado de las unidades vendidas en el periodo, el beneficio neto de las operaciones continuadas del grupo se situó en 386 millones hasta marzo, lo que supone un descenso frente a los 427 millones de ganancias obtenidos en el primer trimestre de 2025, según ha comunicado la compañía este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La facturación total del grupo alcanzó los 8.127 millones de euros entre enero y marzo, lo que representa una caída del 11,8% en comparación con los 9.221 millones del mismo periodo del ejercicio previo. Esta variación responde principalmente a la salida de las filiales hispanoamericanas del perímetro de consolidación. Sin tener en cuenta estas ventas, los ingresos habrían experimentado un crecimiento interanual del 0,8% en términos de tipo de cambio constante y del 0,4% en términos corrientes.
El beneficio bruto operativo (Ebitda) ajustado del grupo ascendió a 2.836 millones de euros en el arranque del año, lo que supone un incremento del 1,8% en términos constantes y del 1,3% en términos corrientes (teniendo en cuenta la inflación) respecto al primer trimestre de 2025. En términos de generación de caja, el flujo operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL) subió un 2,4% en tipos de cambio constantes hasta los 1.375 millones de euros.
Filiales
Telefónica España reportó unos ingresos de 3.233 millones de euros, un 2% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que su Ebitda ajustado creció en el mismo porcentaje hasta los 1.150 millones. En el mercado brasileño, Telefónica Brasil incrementó sus ingresos un 7,4% y su Ebitda ajustado un 8,7%, y registró un beneficio neto de 1.300 millones de reales (234 millones de euros), lo que supone un incremento del 19,2%.
Telefónica Alemania, por su parte, registró descensos tanto en ingresos (-8,6%) como en Ebitda ajustado (-8,4%). La compañía atribuye esta evolución al efecto contable y operativo de la migración de los clientes de 1&1 a su propia red. En el Reino Unido, la sociedad conjunta Virgin Media O2 (VMO2) redujo sus pérdidas netas hasta los 30,5 millones de libras (35,3 millones de euros), frente a los 135,5 millones de libras (157 millones de euros) registrados en el mismo periodo del año anterior. La filial al 50% de Telefónica y Liberty Global reportó una caída en sus ingresos totales del 6,5% interanual, totalizando 2.480,1 millones de libras (2.873,2 millones de euros), debido a la contracción en las ventas por servicios y a la competencia en el mercado del Reino Unido.
Inversión y deuda
La inversión total del grupo (CapEx) en el primer trimestre se cifró en 866 millones de euros, lo que representa una reducción del 1% en tipos de cambio constantes frente al ejercicio anterior. Esta cuantía sitúa la ratio de inversión sobre ingresos en el 10,7%, una cifra que se encuentra dentro del objetivo anual fijado por la operadora. Telefónica ha destacado que el número total de líneas del grupo creció un 5,3% interanual, hasta los 297,9 millones, destacando el incremento del 8,6% en los accesos de fibra óptica hasta el hogar (FTTH).
La deuda financiera neta de la compañía cerró el mes de marzo en 25.342 millones de euros, lo que supone un recorte de aproximadamente 1.500 millones de euros en el trimestre y una reducción del 6,3% respecto a marzo de 2025. El beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas, que elimina impactos extraordinarios para reflejar el resultado recurrente de los negocios, se situó en 482 millones de euros.
En cuanto a la remuneración al accionista, Telefónica ha confirmado el pago de un dividendo de 0,15 euros por acción en efectivo para el ejercicio 2026, que se hará efectivo en junio de 2027. El próximo 18 de junio se abonará el segundo tramo del dividendo correspondiente a 2025, también de 0,15 euros por acción.
La compañía mantiene sus previsiones para el conjunto del año 2026, que incluyen un crecimiento de los ingresos y del Ebitda de entre el 1,5% y el 2,5%. El consejero delegado del grupo, Emilio Gayo, se mostró convencido que las cifras de la segunda parte del año mejorarán aún más la del primer semestre gracias a la ejecución del plan estratégico Transform & Grow.
Gigafactoría IA
Al margen de los resultados, el director de Finanzas y Desarrollo Corporativo de Telefónica, Juan Azcue, aprovechó su comparecencia ante los analistas para deslizar que la compañía estudia una eventual participación en la futura gigafactoría de IA que España aspira a albergar.
El esquema de financiación de este proyecto contempla que cerca de dos tercios de la inversión se cubran con deuda financiera y el resto con fondos propios. En este contexto, el Gobierno aportará 250 millones de euros al consorcio privado liderado por ACS y Telefónica que desarrollará la gigafactoría de IA, en el que también participan Multiverse, Submery la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT). En este contexto, la inversión público-privada conjunta puede superar los 4.000 millones de euros.
Telefónica España acelera su crecimiento

Telefónica España registró ingresos de 3.233 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento interanual del 2%. El beneficio operativo (Ebitda) ajustado ascendió a 1.150 millones de euros, reflejando un crecimiento del 2% respecto al mismo periodo del año anterior.
La facturación por servicios aumentó un 1,7% y la venta de terminales creció un 6,9% hasta marzo. Los ingresos minoristas avanzaron un 2,2%, impulsados por la actualización de precios y la demanda de servicios digitales en los segmentos corporativo (B2B) y residencial (B2C). Por su parte, los ingresos mayoristas moderaron su caída hasta el 0,8%.
La compañía que preside Borja Ochoa atribuyó la evolución del Ebitda al desempeño de la facturación minorista y a los ahorros derivados del plan de reestructuración pactado a finales de 2025. Estas bajas de personal, efectivas desde el 1 de marzo, contribuyeron a la mejora de la rentabilidad junto con el crecimiento en la captación de servicios de valor añadido.
En el ámbito operativo, la empresa superó por primera vez los 16 millones de accesos en contrato móvil tras anotar un aumento interanual del 3%. El segmento de Internet de las Cosas (IoT) alcanzó las 25 millones de líneas, multiplicando por cuatro la cifra de marzo de 2025. La banda ancha fija creció por encima del 2%, su mayor alza en ocho años.
El ingreso medio por cliente (arpu) se situó en 91,5 euros, lo que supone una mejora secuencial de 1,8 euros frente al trimestre anterior. Simultáneamente, la tasa de abandono de usuarios (churn) descendió hasta el 0,7%, el nivel más bajo en los registros de la operadora.
Durante el trimestre, la filial actualizó sus tarifas residenciales e introdujo nuevas soluciones tecnológicas como el router WiFi 7 y servicios de ciberseguridad. Según detalla el informe de resultados, estas iniciativas se complementaron con el lanzamiento de propuestas de soberanía tecnológica y defensa para reforzar el valor de su base comercial.































