Maru Sáenz diseñadora de joyas
Maru Saénz asegura que disfruta del diseño de joyas, pero le apasiona más enseñar al resto como hacerlas.

A los cuatro años le regalaron un kit para hacer accesorios y fue entonces cuando dio sus primeros pasos como diseñadora de joyas. A partir de ese día, sus manos no han parado de crear y, aunque antes era solo un pasatiempo, hoy Maru Sáenz, a sus 22 años, se sostiene económicamente gracias a este emprendimiento artesanal, un trabajo que cada mes le genera de $700 a $800 aproximadamente.

Maru Sáenz diseñadora de joyas
Maru Saénz asegura que disfruta del diseño de joyas, pero le apasiona más enseñar al resto como hacerlas.

Desde que era niña acompañaba a su madre a cursos de manualidades de todo tipo, así como también la inscribían en clases de cualquier actividad vinculada con arte. Aprendió de repujado, pintura, ballet, entre otras cosas y confiesa que hoy, incluso, hasta canta en la sala de su casa cuando tiene ganas de hacerlo. Para ella, el arte es su vía de expresión: “Me gusta trasmitir cierta energía en mis diseños, detrás de cada pieza siempre hay una historia”.

Mientras que durante su época escolar le vendía bisutería a sus profesoras, compañeras y amigas de su madre como un pasatiempo, tras graduarse a los 17 años empezó realmente su carrera profesional.

Apenas recibió su birrete del colegio, trabajó como ayudante de la diseñadora de modas, Mariuxi Alava. Ahí “aprendí la logística de una empresa”, pero principalmente “que de eso podía vivir”. A los pocos meses, se sintió lista para emprender su propio negocio y empezó a diseñar.

Su debut fue en el centro comercial Bocca (vía Samborodón) a los 18 años, exposición que significó su “apertura” al público. A sus 19 años, su talento llamó la atención de la reconocida diseñadora ecuatoriana, Teresa Valencia, quien la invitó a vender sus joyas en su tienda de ropa.

Con eso Sáenz confirmó cuán lejos podía llegar gracias a su pasión por el diseño de joyas, por lo que a sus 20 años decidió formalizar sus conocimientos en este sector de mercado estudiando diseño de joyas en el Instituto Tecnológico Eurodiseño.

Aunque aún no culmina sus estudios en esa área, al mismo tiempo Sáenz se forma en la carrera de Psicología de la Universidad Católica de Guayaquil. Tras graduarse quiere viajar a Argentina para estudiar una maestría en esa rama de la medicina, y finalmente combinar el diseño de joyas con la psicología y ejercer arteterapia, actividad que utiliza el arte como método de curación.

 

Maru Saenz logo
Maru Saenz.

 

Mientras tanto, la emprendedora diseña joyas exclusivas para sus clientas, con materiales que cumplan un solo requisito: “ser fuera de lo convencional”, así emplea desde acrílico, vidrio y telas, hasta cristales, piedras semipreciosas o perlas.

Sus diseños son hechos bajo pedidos, aunque también hay algunos que se venden en el atelier de Mónica Campaña ubicado en Entre Ríos, diseñadora de modas que se llevó las joyas de Sáenz a la pasarela del pasado Miami Fashion Week. Asimismo, Sáenz es parte del movimiento Ser Libre que ayuda niños con cáncer, proyecto en el que imparte clases de accesorios a las madres de esos niños.

Con ello, esta diseñadora demuestra su filosofía de trabajo: “Hacer lo te gusta y disfrutarlo…Si trasmites que amas lo que haces, tus productos se van a vender”.

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