
“Va fenomenal. Pero fenomenal de verdad”, dice Arancha Solís, responsable de marketing de la empresa granadina Grupo Deluxe, dedicada a productos para el tratamiento de agua. Habla del modelo laboral que rige en su empresa desde la pandemia: concentra la jornada laboral en cuatro días en vez de en cinco. “Al principio teníamos dudas, no sabías por dónde iba a salir esto, pero el resultado es estupendo. Y la plantilla sabe lo extraordinario que es, que en otras empresas no se funciona así”, añade, en un discurso parecido al de Isidoro Martínez, responsable de la empresa tecnológica madrileña Tecalis: “Cuando respetas el tiempo de un profesional, este te devuelve el compromiso multiplicado. Es más creativo, más eficiente y se implica más porque siente que su empresa lo cuida“. ”Si hubiésemos visto que no funciona hubiéramos retrocedido, pero va bien y la gente está muy contenta. Para mí, la conciliación de mis empleados es fundamental”, agrega Daniel Magaz, de Toldos Porriño, de Pontevedra.































