
La Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones defiende que el nuevo megacontrato de la Gerencia de Informática de la Seguridad Social (GISS) por 160,9 millones de euros no compromete datos críticos del sistema público con la tecnología de Huawei. El departamento gubernamental detalló que los servicios de soporte técnico contratados cubren un ecosistema amplio y heterogéneo de múltiples fabricantes, donde los dispositivos de la firma china desempeñan únicamente un papel complementario dentro del inventario técnico actual.
El organismo público remarca que las bases de datos esenciales y los repositorios de afiliación, cotización, prestaciones y pensiones residen en plataformas de otros proveedores informáticos, por lo que Huawei no da soporte a los datos nucleares del sistema corporativo. La aclaración se produce en respuesta a la noticia publicada este miércoles por EL PAÍS/Cinco Días.
La postura oficial del organismo subraya el carácter auxiliar de esta infraestructura física y añade que “la Seguridad Social dispone únicamente determinados dispositivos de almacenamiento del fabricante Huawei denominados sistemas de almacenamiento de tercer nivel”. Según su versión, estos equipos se emplean para el almacenamiento de información asociada a escritorios virtuales y sistemas virtualizados; la salvaguarda de información de monitorización y operación de sistemas; y datos técnicos de configuración y explotación de infraestructuras.
Para delimitar el alcance técnico de estas operaciones, el departamento gubernamental detalló que estos dispositivos “no almacenan las bases de datos de gestión de la Seguridad Social”. Asimismo, señala que “no almacenan los repositorios donde residen los sistemas críticos corporativos” ni “contienen los datos nucleares que soportan la gestión de afiliación, cotización, pensiones o prestaciones”, reiterando que “los ficheros y bases de datos vinculados a la gestión de la Seguridad Social se encuentran alojados en plataformas de otros fabricantes”.
Los documentos de la Secretaría de Estado indican que los equipos se utilizan para finalidades concretas y limitadas, pero no precisan la tipología técnica específica de datos alojados bajo estas categorías ni el contenido de los archivos de configuración. La Administración argumenta que “la existencia de estos equipos de almacenamiento tampoco implica una dependencia estratégica del fabricante”.
La dirección de la Gerencia de Informática recordó que ha manifestado esta posición en respuestas oficiales a iniciativas parlamentarias, asegurando que “estos sistemas desempeñan funciones auxiliares y no críticas dentro de la arquitectura tecnológica global”. El organismo defendió su autonomía operativa afirmando que “la Seguridad Social no dispone de tecnología Huawei en sus redes de comunicaciones” ni “dispone de servidores Huawei que soporten procesos críticos de negocio”.
La institución confirmó además que ningún organismo nacional de seguridad ha emitido requerimientos o advertencias sobre estos sistemas informáticos. El texto de la Secretaría de Estado cita expresamente al Centro Criptológico Nacional (CCN), al Departamento de Seguridad Nacional y al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), confirmando la ausencia de alertas de riesgo en relación con las cabinas de almacenamiento secundario.
Los pliegos técnicos de la licitación detallan un inventario de tres unidades del modelo Huawei OceanStor Pacific 9520, tres unidades de Huawei OceanStor Dorado 8000 V6 y dos unidades del sistema SWS D5000-235. Estos equipos suman una capacidad conjunta de 564 terabytes de datos netos en alta disponibilidad y obligan a los licitadores a certificar personal calificado para su mantenimiento. La recepción de ofertas para este concurso de 160,9 millones de euros concluye el próximo 26 de junio.































