Desde 2019, Ecuador dejó de ejecutar transacciones a través del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre). Además, los aportes del país a ese organismo permanecen suspendidos desde 2018. Como resultado, el tratado suscrito en 2009 registró una drástica caída en sus operaciones y, en la práctica, dejó de funcionar.
Así lo recoge un informe presentado en octubre de 2021 por el entonces gerente general del Banco Central, Guillermo Avellán Solines, que en su momento recomendó a la Cancillería implementar acciones para la denuncia del Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre).
Seis años después, el 21 de mayo de 2026, el presidente de la República, Daniel Noboa Azín, pidió a la Asamblea Nacional que tramite la denuncia del Tratado Constitutivo del Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos (Sucre), sustentando en una resolución emitida el 1 de junio de 2022, por la Corte Constitucional donde determinó que la denuncia del Tratado del Sistema Sucre es constitucional.
La Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional, el 27 de mayo de 2026, avocó conocimiento del pedido del primer mandatario y se comprometió a dar celeridad a la petición de denuncia del Tratado. En tanto, que los delegados de la bancada Revolución Ciudadana (RC) anticiparon que pedirán información actualizada al Banco Central sobre el Sistema Sucre. La solicitud aún no se ejecuta.
El Sucre fue concebido como un mecanismo de pagos regional que nació con el propósito de facilitar la integración y complementación económica y financiera de los países miembros: Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
Durante la vigencia del Tratado, el Ecuador erogó por concepto de aportaciones para constitución del Fondo de Reservas y Convergencia Comercial (FRCC), el valor de $ 2,4 millones. Complementariamente, por concepto de aportes anuales para la operatividad del Sucre, se destinó un total de $ 2′309.736,54 recursos que fueron entregado por el Ministerio de Economía y Finanzas.
Estos aportes anuales se encuentran suspendidos por parte del Ecuador desde el año 2018, debido a la falta de entrega de información del Consejo Monetario Regional (CMR).
Las actividades de comercio exterior de Ecuador con los países miembros del Sucre siguen ejecutándose sin la necesidad de usar este mecanismo de pagos. Tal es el caso, que entre el 2019 y 2020, se exportó un total de $ 188 millones y se importó $ 428 millones. Así, se establece que la participación del Sucre, en relación con el comercio total es nula en 2020.
Informe Banco Central 2021
En octubre de 2021, el entonces gerente general del Banco Central, Guillermo Avellán Solines, remitió a la Cancillería un informe donde muestra las limitaciones en la administración y operatividad de este mecanismo de pagos regional, y además realiza un análisis sobre la situación del Sistema Sucre, y las acciones emprendidas por el Banco Central del Ecuador. Y en el informe recomienda implementar las acciones necesarias respecto a una posible denuncia del Tratado.
De acuerdo con lo establecido en el Tratado, los bancos centrales eran las instituciones que ejercen las funciones de banca central de cada Estado parte, acreditadas ante el Consejo Monetario Regional para operar en el Sistema Sucre.
Ecuador inició su operatividad en el sistema en julio de 2010, con tres transacciones por exportación por un monto de $ 2′479.816,23 y una por concepto de importación por $ 4′718.410.
La evolución de sus operaciones puede dividirse en dos momentos: el primero, desde su inicio hasta el 2013, durante el cual existió un crecimiento en la canalización de transacciones llegando a $ 1′065,9 millones, y el segundo, a partir de 2014 hasta octubre de 2021, en el que su uso disminuyó.
A partir de 2019, las transacciones registraron una caída drástica del 99 %. Ese año se realizaron únicamente tres operaciones con Cuba, por un monto total de $ 1,7 millones. Posteriormente, durante 2020 y hasta octubre de 2021, no se ejecutó ninguna transacción.
Además, existe un informe del Banco Central del 2 de octubre de 2020, respecto a la situación del Sistema Sucre, durante el periodo enero 2018 a agosto de 2020, donde se concluye que existe un significativo debilitamiento de este mecanismo y limitaciones en cuanto a la disponibilidad de información por parte del Consejo Monetario Regional (CMR), especialmente en lo que respecta al estado de los recursos del país y a problemas de operatividad del sistema.
Según el informe, el 11 de octubre de 2018, en una reunión del directorio del Sistema Sucre, realizada en Caracas-Venezuela, sin la presencia de los representantes de Ecuador, los directores presentes consensuaron poner a consideración de las máximas autoridades de los países miembros del Sistema, el someterlo a una pausa administrativa, por las siguientes razones:
- Limitaciones del Sistema en materia presupuestaria y financiera.
- Bajo flujo de operaciones comerciales.
- Dificultad para la apertura de cuentas bancarias en países miembros.
- Sanciones aplicadas por EE. UU. y la Unión Europea, sobre algunos países de la franja de Sucre.
- Bloqueo financiero de los recursos del Fondo de Reserva y Convergencia Comercial del Sistema Sucre, colocados en fideicomiso, en cuenta especial del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes).
Según el informe, esa pausa administrativa ha deteriorado aún más el funcionamiento del Sistema Sucre y a eso se une la escasa información.
Tampoco se ha contado con pronunciamientos del Consejo Monetario Regional (CMR), del Sucre sobre el cierre administrativo de las oficinas debido a la falta de presupuesto, las gestiones sobre la escasa operatividad del sistema y la no disponibilidad de recursos que debieron ser acreditados por los rendimientos del Fondo de Reservas y Convergencia Comercial (FRCC).
Frente a este panorama, según el informe del Banco Central de 2021, se ha insistido respecto a la entrega de información de las operaciones y acciones del CMR, en especial de aquellas relacionadas con el fideicomiso.
Que a pesar de los esfuerzos y requerimientos realizados por el Banco Central del Ecuador, no se ha tenido pronunciamientos concreto por parte del organismo regional, lo cual ha impedido transparentar la situación del CMR y de los recursos que el país tiene como aportes en este mecanismo.
Por estas razones, se recomienda que el Estado ecuatoriano valore la pertinencia de continuar siendo parte del Tratado Constituido del Sucre.
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