La soberanía digital, la ciberresiliencia y la aplicación práctica de la inteligencia artificial marcarán el futuro del retail europeo. Esta fue una de las principales conclusiones de la mesa redonda celebrada en ExpoRetail 2026, en la que participaron David Carmona, CIO de Lidl España; Joan García, CIO de Brownie; Máximo Ventas, CIO de Dia; Víctor Ferreiro, consultor Retail de Fujitsu; y Gloria Alomá, Head of Retail de Fujitsu. Durante el encuentro, los expertos coincidieron en que la tecnología debe estar al servicio del negocio, del cliente y de los empleados.
La creciente dependencia de los grandes proveedores tecnológicos internacionales se ha convertido en una de las principales preocupaciones para los retailers. Durante su intervención, David Carmona, Head of IT (CIO) en Lidl España, defendió la necesidad de avanzar hacia modelos tecnológicos más autónomos y resilientes. También, lanzó un contundente mensaje sobre la necesidad de recuperar el control de los datos y la infraestructura tecnológica en Europa.
?Hoy nos encontramos en @IFEMA Madrid en la #ExpoRetail 2026, el gran punto de encuentro para profesionales del retail de Europa y Latinoamérica
Durante la jornada seguiremos de cerca ponencias, casos de éxito, innovaciones y tendencias que están transformando el futuro del… pic.twitter.com/IAzgdxe3gC
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Para David Carmona, la soberanía digital ha dejado de ser un debate tecnológico para convertirse en una cuestión estratégica de negocio. En este sentido, explicó la apuesta del Grupo por Stackit, una plataforma de cloud desarrollada internamente para garantizar el control total de sus datos y reducir su dependencia de terceros: «No es que tengamos un plan B, sino que hemos decidido construir nuestro propio plan A apostando por una infraestructura propia, una infraestructura soberana donde tenemos absoluto control del dato», señaló
El responsable tecnológico de Lidl defiende que Europa debe acelerar el desarrollo de alternativas propias para competir en igualdad de condiciones con los grandes actores internacionales. Aunque reconoce la ventaja tecnológica de los gigantes estadounidenses, David insiste en que la construcción de un ecosistema digital europeo es una necesidad urgente.
«Creo que es viable tener un stack tecnológico 100% europeo. Hay que ser humildes porque estos grandes proveedores nos llevan ventaja, pero al mismo tiempo debemos ser ambiciosos», destacó.
@lidlespana y @DIA_Esp revelan las últimas tendencias y novedades en #RetailMedia en la #ExpoRetail 2026
Los CIOs de las compañías explican cómo los avances tecnológicos que están transformando la experiencia de compra, la relación con el cliente y la estrategia comercial de… pic.twitter.com/PBx3c17HSf
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Entrenar para resistir: la estrategia de Lidl
La conversación también abordó otro de los grandes desafíos del sector: la ciberresiliencia. En un contexto marcado por ciberataques cada vez más sofisticados, apagones y fallos en infraestructuras críticas, Carmona reivindica la necesidad de evolucionar desde una estrategia reactiva hacia un modelo preventivo: «Creo que hay que pasar de ser reactivo a ser proactivo, estableciendo una serie de simulacros de test», explicó.
Como ejemplo, David detalló cómo Lidl realiza regularmente ejercicios de desconexión controlada para comprobar la capacidad de respuesta de sus sistemas ante situaciones extremas. Una preparación que, según relató, permite mantener la actividad durante incidentes reales como el gran apagón del año pasado: «Gracias a estos simulacros, nuestras tiendas pudieron operar con normalidad, nuestras oficinas y nuestras 14 plataformas logísticas pudieron continuar la operativa», afirmó.
La continuidad de negocio fue precisamente uno de los conceptos más repetidos durante la sesión. Ante la posibilidad de un ciberataque o una caída tecnológica, Carmona fue claro al establecer prioridades: «Como CIO la prioridad sin duda es la continuidad de negocio. Por delante de la innovación, de la digitalización, tiene que estar la operativa y la continuidad de negocio», aseguró.
Tecnología invisible para una experiencia más humana
La inteligencia artificial ocupó también un lugar destacado en el debate. Los participantes coincidieron en que la tecnología está transformando la experiencia en tienda, permitiendo optimizar procesos, mejorar la disponibilidad de producto y eliminar fricciones para el cliente. Sin embargo, todos insistieron en la importancia de aplicar estas herramientas con transparencia y un beneficio tangible para el consumidor.
En este ámbito, Carmona defendió el uso de tecnologías para mejorar la gestión de las tiendas, siempre desde una perspectiva centrada en los procesos y no en la vigilancia de las personas: «La tecnología no está ahí en el pasillo para mirar al cliente; está para mirar al proceso, está para mirar al producto», explicó.
Joan García, CIO de Brownie, compartió una visión similar desde el sector de la moda, donde el objetivo pasa por eliminar puntos de frustración como las colas en cajas o probadores sin perder el componente emocional de la compra. «Si realmente utilizáramos o se sintiera que las cámaras están ahí para controlar, se rompería la magia del retail», afirmó.
La hiperpersonalización fue otro de los ejes de la conversación. Máximo Ventas, CIO de Dia, explicó cómo la compañía está aprovechando los datos de cliente para ofrecer promociones y contenidos cada vez más relevantes a través de su programa de fidelización, mientras que Lidl continúa reforzando el ecosistema de servicios de Lidl Plus. «Lo importante es que el cliente perciba un beneficio real para su bolsillo», señaló Carmona, que destacó funcionalidades como Lidl Pay o el ticket digital como ejemplos de valor añadido.
El impacto de la tecnología en los empleados generó igualmente consenso entre los participantes. Lejos de plantear la automatización como una amenaza, los expertos defendieron la creación de un «empleado aumentado», capaz de dedicar más tiempo a tareas de valor gracias a la eliminación de procesos repetitivos.
Carmona puso como ejemplo la implantación de etiquetas electrónicas en las tiendas Lidl, una iniciativa que ha supuesto una inversión superior a los 50 millones de euros y que, según explicó, fue recibida con entusiasmo por los equipos de tienda. El tiempo liberado de tareas manuales permitió reforzar actividades más estratégicas como la reposición o la gestión del producto fresco.
En la recta final del encuentro, los expertos coincidieron en que el éxito del retail en los próximos años dependerá de la capacidad de integrar la tecnología de forma invisible, útil y alineada con la identidad de cada compañía. La conclusión compartida por todos los participantes fue clara: la próxima generación de retailers no competirá únicamente por precio o surtido, sino también por su capacidad para controlar sus datos, proteger sus operaciones y utilizar la tecnología para ofrecer experiencias más relevantes tanto a clientes como a empleados.
Gloria Alomá resumió al cierre de la sesión que «la tecnología es el motor, pero la soberanía es el volante. No podemos permitir dependencias que pongan en peligro la continuidad de nuestro negocio».































