
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha confirmado la procedencia del despido de una trabajadora, controladora de sala en espacios culturales, por acosar sexualmente a cuatro compañeros. Lo novedoso de la resolución es que los magistrados rechazan el argumento de la empleada de que las infracciones habían prescrito. La sentencia avala, además, la correcta aplicación del protocolo antiacoso por parte de la empresa y ratifica la carta de despido.





























