Vigilancia a una vivienda, pedidos de acceso a conexiones telefónicas, coordinación política desde la bancada correísta en la Asamblea Nacional, presión mediática e intentos de gestiones ante la Fiscalía del Guayas constan en la transcripción de un audio que recoge una reunión virtual de más de 25 minutos entre el expresidente Rafael Correa, integrantes del buró de la Revolución Ciudadana y el exteniente de Policía Rodney Rengel.

En esta conversación, que forma parte de un expediente policial, Correa buscaba fortalecer la narrativa en torno a lo que él mismo ha denominado caso Porsche, impulsado por el correísmo contra el entorno del presidente Daniel Noboa.

En el encuentro habrían participado Correa, Suad Manssur y Patricio Pacheco, directivos de la Revolución Ciudadana, el asambleísta Juan Andrés González, jefe de bloque, y Rengel. A lo largo de la conversación, los asistentes, a lo que habría sido una reunión vía telemática, analizan estrategias para mantener vivo el caso, conseguir información reservada, impulsar acciones judiciales y sostener presión política y comunicacional.

Uno de los fragmentos más sensibles de la transcripción gira alrededor de la vigilancia sobre una vivienda vinculada a la investigación y que se realizaría con cámaras operadas por Segura EP.

Correa: “Y tenemos cámara vigilando esa casa, quién entra y sale, ¿no?”

Rengel: “Sí, señor presidente, la cámara está apuntando”.

Luego, la conversación escala hacia el acceso a registros telefónicos y comunicaciones.

Correa: “Donde podamos ver las conexiones de llamadas y todo eso, ¿ok?

La respuesta de una voz masculina indica que ya existían gestiones en marcha para conseguir ese tipo de información.

Voz masculina: “Ya se solicitó, también solicité eso oficialmente, pero el teniente está con sus fuentes logrando…”.

En otra parte de la conversación Manssur habla con Rengel y este le indica que sus fuentes son en su mayoría delicuentes y reconfirma su cercanía con Cornejo como parte de sus fuentes también.

La transcripción también evidencia intentos de conseguir apoyo institucional y acceso a información mediante contactos en el Municipio de Guayaquil. En uno de los diálogos aparece mencionado Fernando Cornejo, expresidente de Segura EP, empresa municipal encargada del sistema de videovigilancia de Guayaquil.

Rengel: “Sí, pero lo que pasa es que esa información yo no la puedo obtener. Yo le pedí de favor al doctor Fernando Cornejo que me dijo que me iba a ayudar y ya en estos días me imagino que ya le deben dar respuestas”, señala uno de los participantes.

La conversación deja entrever cercanía y confianza con Cornejo, quien según otro tramo del diálogo podría haber estado en la llamada cuando Correa lanza una expresión subida de tono, inmediatamente agregó:

Correa: “Perdón el francés, perdón a la dama y perdón al señor Cornejo”.

Posteriormente, Correa envía también un mensaje dirigido al alcalde de Guayaquil.

Correa: “Saludos al alcalde, dile que deje de bailar con Lourdes Tibán, que no sea malo”, señala el expresidente durante la reunión, dando a entender que había un funcionario del Municipio conectado.

Otro de los ejes de la conversación se concentra en sostener el caso Porsche desde el frente político y legislativo.

Correa: “Se puede hacer algo en la Asamblea, Juan Andrés”.

La respuesta apunta a activar comparecencias y mecanismos desde la legislatura.

González: “Se puede hablar. Voy a hablar con Jaime para lo antes posible poder trazar una planificación y convocarlo a garantías constitucionales (…) esperemos que vaya, pero insistir e insistir”, responde González refiriendose al también al asambleísta Jaime Estada, integrante de la Comisión Permanente de Garantías Constitucionales.

Además de la presión política, los asistentes también analizan mecanismos jurídicos para acceder al expediente y obtener documentos relacionados con la investigación.

Correa: “Tú tienes asesores jurídicos. Juan Andrés manda a pedir esa noticia criminis (…) demanda, ¿es de acceso público o no?”.

La conversación continúa con instrucciones directas para conseguir acceso a los documentos judiciales.

Correa: “Consigan a alguien, que contratar a alguien lo hacemos y vayamos a pedir esa demanda para ver qué es lo que dijeron, pero es importante, anoten eso, anoten”.

En otro de los pasajes, Correa también menciona directamente la posibilidad de buscar acciones desde la Fiscalía de Guayaquil sin dar nombres de a qué fiscal se refiere.

Correa: “No sé si se puede llamar al fiscal de Guayaquil para que investigue el caso”.

La transcripción también evidencia cómo los participantes buscaban construir una estrategia mediática alrededor del caso.

En uno de los diálogos, Rengel plantea que primero debía posicionarse mediáticamente el tema relacionado con el abogado de Iván Ballesteros, quien en su momento fue vinculado al ataque con explosivos que recibió la Bahía de Guayaquil en junio de 2025, antes de avanzar con otros elementos de la investigación.

Rengel: “Hay que hacer mediático primero lo del abogado Ballesteros”.

Previamente, los participantes hablan de mantener el caso en agenda pública y buscar respaldo de periodistas y medios de comunicación.

“Mantengan vivo el tema”, insiste Correa y pide contactar periodistas de diferentes medios y fortalecer la difusión pública del caso. Además reconoce una cercanía con radio Pichincha, diciendo “es nuestro, o sea es por radio Pichincha”, al referirse a un contacto que habría realizado Orlando Pérez con Pacheco.

En ese momento, uno de los asistentes, quien sería Pacheco, menciona que diario Expreso respaldaba la difusión del tema.

Pacheco: “Ya voy a hablar de nuevo con Expreso, con ellos tenemos contacto y están apoyando”, se escucha a Pacheco en uno de los fragmentos de la reunión.

Otro de los diálogos muestra cómo Correa instruye avanzar jurídicamente y mediáticamente de manera paralela.

Correa: “Ya bueno, teniente, su misión es demostrar contundentemente y le ponemos juicios por todos lados y sobre todo comunicacional, Patricio. Y vamos avanzando lo que se puede avanzar sin comprometer la investigación y ponerlos en alerta, ¿ok?”.

Rengel: “Correcto, presidente”.

La reunión tomó relevancia pública luego de que el propio Rafael Correa reconociera en su programa “Almorzando con el Mashi” que mantuvo un encuentro virtual con Rengel para abordar el denominado caso Porsche.

En esa intervención, el expresidente admitió que el exteniente se acercó al correísmo mientras atravesaba problemas laborales y que le pidieron ayuda para investigar el caso.

“Dijimos: bueno, ayúdame a investigar esto y vemos si te podemos reconocer algo”, afirmó Correa.

El denominado caso Porsche surgió en octubre de 2025 luego que se revelara que un vehículo Porsche Cayenne, propiedad de Industrial Molinera, empresa vinculada al Grupo Noboa, fue encontrado en un inmueble relacionado con una empleada cuya vivienda fue allanada durante un operativo por el atentado ocurrido en la Bahía de Guayaquil.

El presidente Daniel Noboa ya reaccionó a la difusión de unos audios anteriores en los que presuntamente se escucha a Correa coordinando acciones con el exteniente Rengel.

A través de su cuenta de X, Noboa sostuvo que las grabaciones evidencian un intento del correísmo de afectar políticamente a su entorno y a su Gobierno.

“La evidencia es clara, el correísmo lo único que quiere es afectar mi nombre, el de mi familia y destruir la democracia”, escribió el mandatario.

(I)



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