
Durante demasiado tiempo, miles de compañeros han reclamado una solución a una situación de enorme gravedad. Una realidad que afecta, no solo a quienes ejercen o han ejercido la profesión, sino también a la estabilidad de sus familias y a sus expectativas legítimas de protección social tras años de dedicación al servicio de los derechos y libertades de los ciudadanos.































