
El gigante de la automoción Stellantis, uno de los mayores fabricantes de coches del mundo con marcas como Fiat, Peugeot, Citroën, Opel, RAM, Chrysler, Jeep o Maseati, quiere dar un golpe de timón a su negocio después de que el año pasado registrara las primeras pérdidas de su corta historia.































