
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha recibido un aluvión de críticas (que él considera ataques al club, pero son a su gestión) después de una desdichada rueda de prensa que rompió con estrépito, el pasado martes, más de una década de discreción. El que ha sido durante 22 años mandamás del equipo blanco dijo desafiante que no dimite y que tendrán que sacarlo “a tiros” de su puesto, anunció una convocatoria de elecciones en la que concurrirá y trató de descalificar (presentándolo como mexicano) a su potencial rival en las urnas, el presidente de Cox, Enrique Riquelme, que es alicantino.































