
La UE elige este miércoles la ciudad en la que se ubicará la sede de la Autoridad Aduanera Europea (EUCA, por sus siglas en inglés). Optan nueve ciudades, una de ellas Málaga. La elección la llevarán a cabo representantes del Consejo de la UE y del Parlamento Europeo en un proceso novedoso que busca que las dos partes sean determinantes en la decisión. El principal papel de esta nueva agencia consistirá en coordinar a las autoridades aduaneras de los Estados miembros y gestionar el centro de datos que va a aglutinar toda la información de aduanas de la UE.
Como ya sucedió en febrero de 2024, cuando se eligió a Fráncfort como sede de la Autoridad Europea contra el Blanqueo de Capitales (AMLA, por sus siglas en inglés) en detrimento de París, Roma o Madrid —entre otras—, la decisión corresponde a los dos colegisladores de la UE: el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE. Fue así por primera vez en la historia, porque hasta este momento eran los Estados miembros, sin contar con los eurodiputados, los que decidían dónde se ubicaba la sede de cualquier nueva agencia u organismo europeo. Una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE obligó a que la decisión fuera compartida.
Hace dos años el Consejo de la UE utilizó una estrategia para mantener de forma indirecta el poder de decisión en sus manos. Sus 27 representantes, uno por Estado, decidieron previamente qué ciudad era su candidata y después votaron en bloque, de tal forma que bastó que un solo eurodiputado se inclinara por Fráncfort para que se impusiera su voluntad. Ahora, en cambio, se ha diseñado un sistema más alambicado que evite este movimiento.
Este miércoles lo que harán los representantes de cada una de las instituciones es celebrar una ronda de votación al mismo tiempo para reducir la lista de candidatas de ocho a dos. Si entre las seleccionadas por el Parlamento y el Consejo, cada uno por su lado, coincide una candidata, será esta la ciudad elegida. En cambio, si no se da la coincidencia, comienza un proceso de votación conjunta por rondas, que se repetirá hasta que una de las candidatas logre el respaldo mayoritario en las dos instituciones.
Además de Málaga, las otras siete ciudades son Lille (Francia), La Haya (Países Bajos), Varsovia (Polonia), Lieja (Bélgica), Oporto (Portugal), Roma (Italia), Bucarest (Rumania) y Zagreb (Croacia). De ellas, los criterios que se valoran son la capacidad para poner rápido en funcionamiento la sede, la capacidad de atraer talento, las infraestructuras educativas, la accesibilidad o el mercado laboral de la zona para que puedan integrarse los acompañantes de quienes vayan a trabajar en la EUCA.
Un criterio importante, aunque no determinante, en estas decisiones de la UE es el equilibrio geográfico. Es decir, en teoría debe tenerse en cuenta cuántas agencias o instituciones europeas tienen los países de las ciudades candidatas. Este criterio suele dejar en inferioridad de condiciones a las ciudades belgas, como es el caso de Lieja, porque este es el país con más presencia de instituciones comunitarias. Francia y España también cuentan ya con varias sedes. Francia tiene, por ejemplo, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) y la autoridad bursátil (ESMA, también en inglés). España, por su parte, alberga en Alicante la sede de la Oficina de Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO), que es una de las agencias que cuenta con mayor personal trabajando en una misma sede.






























