
El mundo se enfrenta a la que podría ser “la crisis energética más grave de la historia” debido al bloqueo de Ormuz, ha advertido esta semana el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen. Las economías domésticas ya saben que este riesgo casi siempre se traduce en sobrecostes en la factura energética. A unas pocas semanas de que millones de equipos de aire acondicionado empiecen a funcionar, el miedo a un verano tan duro como el de 2022, con la guerra en Ucrania, es una realidad.































