Las estadísticas oficiales muestran de forma consistente que los hombres cobran más que las mujeres: según los últimos datos del INE, de 2024, ellos cobran 32.058 euros brutos en promedio anual y ellas, 26.905. La brecha ha caído con fuerza si se compara con principios de siglo, pero la contracción se ha atenuado en los últimos años y aún es “muy alta”, en opinión de CC OO. El sindicato ha presentado este miércoles un informe que desmenuza la brecha con otros datos del INE, más profundos, los de la Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial de 2022. Y de ese análisis se desprende una desagregación clave: el sindicato cuantifica qué peso tienen los factores que explican esa diferencia. CC OO concluye que, de los 31 puntos que separan la retribución promedio de los asalariados del sector privado, casi 16 corresponden a que las mujeres trabajan más a jornada parcial, 12 a la posible discriminación laboral y seis a su mayor presencia en sectores peor retribuidos.

“La desigual jornada laboral, la parcialidad, es el principal factor de brecha salarial de género”, subraya el informe, que a la vez destaca que la importancia de ese elemento es mayor en los empleos de bajos salarios. Las mujeres concentran la mayoría del empleo con ese tipo de jornada: de los tres millones de ocupados a jornada parcial, el 73% son mujeres, una proporción que apenas ha cambiado respecto a hace una década (72,5%). Las especialistas insisten en que el principal factor que condiciona este porcentaje es la mayor participación de ellas en los cuidados.
El segundo elemento que más explica la brecha es el que el estudio cataloga como “no explicado”, el asociado a “una posible discriminación” de las empresas a las mujeres. Son 11,9 de los 31 puntos que “no pueden explicarse por todos los demás factores personales y laborales”. Entre las razones que sustentan este factor, el análisis apunta al freno de la carrera laboral “por motivos de maternidad, cuidados y la mera discriminación por ser mujer”.
Parte del informe abunda en esta discriminación estructural y explica que “la brecha salarial de género a igual perfil laboral por rama de actividad no desaparece”. “No solo responde a la desigual inserción laboral (que se traduce en desigual salario), ya que, incluso en perfiles laborales similares, la brecha salarial persiste”, insiste CC OO.
A la vez, el sindicato explica que el “vehículo” que concreta la brecha salarial son los complementos retributivos. Al premiar principalmente la mayor disponibilidad laboral, los hombres parten con ventaja en la posibilidad de optar a ellos. CC OO cuantifica que los complementos explican cuatro de cada 10 euros de la brecha salarial de género y que “cerrar la brecha en los complementos reduciría la brecha salarial entre mujeres y hombres casi a la mitad”.

El tercer factor clave, con 5,8 puntos, es la distribución sectorial de las trabajadoras: como son más en los sectores con peores retribuciones, esto reduce el promedio salarial. “Las cuatro ramas de actividad con salarios más bajos están feminizadas. Si las mujeres tuvieran la misma estructura sectorial del empleo que los hombres su salario aumentaría y se reduciría la brecha”, indica el informe, que además capta que este fenómeno se mantiene en el tiempo: “Las mujeres se siguen insertando mayoritariamente en las mismas ramas de actividad tradicionalmente feminizadas desde hace décadas, incluso las generaciones más jóvenes”.
Pese a esa distinta distribución sectorial, el informe sostiene que la brecha salarial por hora es casi inexistente en las generaciones más jóvenes y aumenta en las más veteranas, “lo que muestra una menor desigualdad inicial actual y el reflejo de la desigual trayectoria laboral de mujeres y hombres durante generaciones”. “Los salarios medios de los hombres y de las mujeres aumentan con la edad, pero el salario femenino crece menos que el masculino” sostiene CC OO.
El informe capta la existencia de algunos elementos que atenúan la brecha salarial. El principal es el mayor desarrollo formativo de las mujeres: el 35% de las mujeres asalariadas tiene una formación universitaria frente al 24% de los hombres. Gracias a ese mayor bagaje académico la brecha se modera en 2,5 puntos. A la vez, el sindicato subraya que la ortodoxia económica conduciría a pensar que los salarios de las mujeres deberían ser mayores que los de hombres, dado que a más formación (por norma general) más retribución. Sin embargo, destaca que el resto de factores sociales que operan eliminan esta posibilidad.
Soluciones
Carolina Vidal, jefa de Igualdad de CC OO, ha defendido en la rueda de prensa en la que se ha presentado el informe que la brecha salarial es “evitable” y ha insistido en que ha dejado de reducirse en los últimos años. “Se ha acabado el impacto de las subidas del salario mínimo interprofesional y de la reforma laboral interprofesional para cerrar la brecha, ha dejado de caer”, ha abundado Vidal, que a la vez ha criticado que “hay cosas que no estamos haciendo” para corregir “desigualdades estructurales”.
Vidal ha dicho que una de las actuaciones clave debe pasar por la reforma del tiempo parcial, evitar el uso “abusivo” de este tipo de jornada y que se concentra especialmente entre las mujeres. Una de las autoras del informe, la economista del sindicato Natalia Arias, ha insistido en el papel de los complementos retributivos en esta diferencia por sexos, ha destacado que la brecha es menor en el sector público (8,8%) que en el privado (30,7%) y ha pedido políticas públicas para solucionar el problema: “La brecha salarial no se cierra sola”.
En la misma línea, el secretario de Acción Sindical, Javier Pacheco, ha recordado la obligación de España de transponer la directiva europea que busca reducir la brecha, compromiso que el Gobierno debería haber satisfecho como tarde el pasado 7 de junio, y ha llamado al Ministerio de Trabajo a abordar tanto este tema como qué medidas se pueden adoptar para reducir la brecha, diálogo en el que también cree que debería participar Igualdad.





























