Vuelco total en la cúpula de Indra. La multinacional presidida por Ángel Simón desde el pasado 2 de abril ha anunciado este lunes que ha abierto un proceso de búsqueda de un nuevo consejero delegado al no renovar en su cargo a José Vicente de los Mozos, que llevaba tres años en el puesto. Su salida llega cuando apenas ha pasado un mes y medio desde la marcha del anterior presidente ejecutivo, Ángel Escribano. y la llegada del propio Simón.

Según detalla en un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el actual máximo ejecutivo de la empresa continuará en su cargo hasta la junta general de accionistas, que se celebrará el próximo 30 de junio.

En el marco del proceso previo a la convocatoria de la próxima junta general ordinaria de accionistas de la sociedad, ante el inminente vencimiento de su mandato y debido a la no continuidad de José Vicente de los Mozos Obispo, la comisión de nombramientos, retribuciones y gobierno corporativo de la sociedad, de acuerdo con el reglamento del consejo de administración, ha puesto en marcha en el día de hoy un proceso de selección de un candidato a consejero delegado”, explica la compañía, que añade que De los Mozos “continuara ejerciendo sus funciones para facilitar el proceso de transición”.

Fuentes próximas a La Moncloa y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) explicaban a este medio en la tarde de este mismo lunes que la decisión de prescindir de De los Mozos fue ya comunicada al directivo de la empresa, que llegó al cargo en 2023, hace ahora justo tres años. Esto le privará de cobrar los casi cinco millones de euros anuales que había consensuado para el nuevo mandato.

Estas mismas fuentes señalan que el actual presidente, Ángel Simón, pactó en su llegada en abril con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla la compañía con el 28% del capital, la salida del actual consejero delegado.

La marcha se produce, además, contra la voluntad del propio José Vicente de los Mozos, que el pasado 30 de abril manifestó públicamente su intención de seguir al frente de la compañía. El aún consejero delegado de Indra despidió la conferencia con analistas celebrada tras los resultados del primer trimestre con un mensaje claro: “Estamos en una nueva etapa de gobernanza, pero los equipos están comprometidos, y no solamente los equipos, sino yo mismo. Y en ese sentido, pues se especula mucho, pero mi compromiso es total”.

En dicha conferencia, De los Mozos recalcó el papel de no ejecutivo que ocupaba el nuevo presidente. Sin embargo, diversas fuentes próximas a Moncloa daban por hecho que el exmandatario de Agbar y Criteria Caixa no vendría para hacer un mero papel de chairman (un presidente representativo, según la terminología anglosajona), sino que ostentaría poderes más allá del control del consejo de administración.

De hecho, el 28 de abril ya fue nombrado presidente de la comisión de Estrategia y de la comisión Delegada Ejecutiva. Estos cargos eran los mismos que tenía hasta entonces Ángel Escribano, quien dejó Indra tras un fuerte enfrentamiento con el Gobierno.

Este mismo lunes ya se barruntaba que Indra preparaba una decisión importante para el próximo consejo de administración. Fuentes oficiales de la compañía confirmaban a este medio a primera hora de la tarde que Ángel Simón había retrasado la reunión de la cúpula prevista para el miércoles 20 de mayo al martes 26 de mayo. De hecho, este retraso también implicaba retrasar la junta de accionistas, que a finales de abril preveían celebrar el 25 de junio, tal y como anunciaron a la CNMV.

José Vicente de los Mozos ha vivido como consejero delegado una convulsa situación dentro del seno de Indra en los últimos meses. El aún consejero delegado de la empresa fue uno de los impulsores de la compra de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Sin embargo, su relación con el expresidente Ángel Escribano se fue deteriorando a medida que la SEPI empezó a poner reparos a la compra de esta compañía por el supuesto conflicto de interés que implicaba.

En esa confrontación entre Escribano y los responsables de Moncloa y la SEPI, De los Mozos se situó del lado del Gobierno, lo que acabó provocando la caída de los Escribano y su marcha de Indra, que quedó completamente corroborada con la venta de su 14,3% en la compañía el pasado 5 de mayo.

En ese momento, muchos pensaban que el Ejecutivo premiaría a De los Mozos con la renovación en el cargo. Sin embargo, otras fuentes daban por hecho que Simón impondría su voluntad. De hecho, ya la pasada semana, Simón nombró jefe del gabinete de presidencia a Ciril Rozman, su hombre de confianza en el pasado tanto en Agbar como en Criteria Caixa.

Por otro lado, las fuentes consultadas creen que la vinculación política que mantenía De los Mozos con el Partido Popular también podría haber pesado en su contra. Actualmente, el directivo compatibiliza el cargo con el de presidente del Ifema, una institución controlada por la Comunidad de Madrid que lidera Isabel Díaz Ayuso.

Con la salida de De los Mozos, Indra vuelve a entrar en un periodo de incertidumbre por la gobernanza de la compañía. Se espera que de cara al consejo de administración del próximo 26 de mayo se puedan ir conociendo nuevos pasos. En este sentido, se da por hecho que Simón podría adquirir poderes ejecutivos, tal y como ostentaban previamente tanto Ángel Escribano como su antecesor, Marc Murtra, que desde enero de 2025 es presidente de Telefónica, otra compañía donde la SEPI es accionista de referencia con el 10% del capital social.

Indra se revalorizó un 178% en 2025, al calor de los nuevo contratos del Ministerio de Defensa para modernizar el Ejercito español. En este 2026 llegó a rozar los 65 euros por acción. Sin embargo, tras los movimientos en la cúpula empezó a caer. Actualmente cotiza en 50 euros por acción.



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