
Nvidia aceleró las inversiones en terceras empresas relacionadas con la tecnología de inteligencia artificial (IA) durante la primera parte del año, incluyendo compañías de software, conectividad óptica y centros de datos, entre otras áreas. Con estas operaciones, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, con un valor de mercado de 5,3 billones de dólares (unos 4,5 billones de euros), ha alcanzado ya un ecosistema de participadas, entre cotizadas y start-ups, que supera los 90.000 millones de dólares (más de 77.300 millones de euros).
Entre las últimas operaciones llevadas a cabo por el gigante de los chips de IA, destaca la inversión de 3.200 millones de dólares en la empresa de cables de fibra Corning o los más de 2.000 millones en la empresa de centros de datos IREN. Dentro de este último acuerdo, IREN se comprometió a desplegar hasta cinco gigavatios del diseño de infraestructura DSX de Nvidia en sus instalaciones en todo el mundo.
Con anterioridad, a principios de marzo, la compañía dirigida por Jensen Huang anunció una inversión de 2.000 millones de dólares en Lumentum Holdings y otra por el mismo importe en Coherent, dos firmas especializadas en sistemas ópticos para centros de datos, claves para los sistemas de IA.
Nvidia también cerró una alianza estratégica con Nebius Group para desarrollar e implementar la próxima generación de nube hiperescalable para el mercado de la IA, que incluía una inversión de 2.000 millones de dólares en esta compañía. A finales de enero, Nvidia y CoreWeave ampliaron su alianza al acordar la construcción de más de cinco gigavatios de centros de IA hasta 2030, impulsando así la adopción de la IA a escala global. El acuerdo incluía una inversión de 2.000 millones de la empresa de Jensen Huang en acciones de CoreWeave.
Además, dentro de sus transacciones, Nvidia participó en las multimillonarias rondas de financiación de Anthropic, OpenAI, y xAI, la start-up de Elon Musk, fusionada posteriormente con SpaceX, llevadas a cabo en el primer trimestre. La empresa reformuló su alianza con la start-up impulsada por Sam Altman, con la que había pactado en septiembre una inversión de hasta 100.000 millones de dólares en los próximos años, para comprometer una inversión de 30.000 millones, junto a SoftBank y Amazon.
En su informe financiero trimestral, Nvidia explicó que ha realizado y espera seguir llevando a cabo, inversiones en su ecosistema para potenciar las oportunidades de crecimiento, desarrollarlo y fortalecer su posición competitiva. En el primer trimestre del año fiscal 2027, la empresa invirtió 18.600 millones de dólares en empresas privadas y fondos de infraestructura. “Algunas de estas inversiones incluyen fabricantes de modelos de IA que podrían adquirir o utilizar indirectamente nuestros productos en la nube”, dijo Nvidia. El grupo precisó que también realizó inversiones en valores de renta variable que cotizan en Bolsa, cuyo valor puede fluctuar significativamente y podría afectar negativamente a sus resultados financieros.
“Devolvimos la cifra récord de 20.000 millones de dólares a nuestros accionistas al tiempo que realizábamos inversiones estratégicas, tanto en la cadena de suministro ascendente como en el ecosistema de comercialización descendente”, explicó la directora financiera, Colette Kress. Al cierre de abril, Nvidia contaba con 50.300 millones de dólares en efectivo, equivalentes de efectivo y títulos de deuda negociables, así como con 30.200 millones en títulos de renta variable negociables. “Tenemos liquidez suficiente para cubrir nuestras necesidades operativas durante al menos los próximos doce meses y en el futuro previsible, incluidas nuestras obligaciones futuras”, afirmó Kress.
Nvidia puede presumir de operaciones destacadas, como la llevada a cabo en Intel, dentro del proceso de reestructuración llevado a cabo en el verano del pasado año, junto a SoftBank y la administración Trump. La compañía de Jensen Huang hizo una inversión en Intel próxima a 5.000 millones de dólares y, actualmente su participación ya tiene un valor de mercado cercano a 25.000 millones. Nvidia pagó 23,28 dólares por cada acción de Intel, que ahora cotizan por encima de los 120 dólares.
Una de las incógnitas que afronta Nvidia con estas operaciones es el riesgo vinculado a la financiación circular. De hecho, hay un debate abierto entre analistas de distintos bancos de inversión, que han mostrado preocupación, comparando el modelo de inversión de Nvidia con la financiación por parte de los proveedores que caracterizó la burbuja de las puntocom. En aquella época, las empresas tecnológicas proporcionaban capital a los clientes, quienes lo utilizaban para comprar los productos de la compañía, lo que inflaba las cifras de ingresos y justificaba valoraciones que requerían más financiación por parte de los proveedores para mantenerse. En el caso actual, Nvidia invierte en compañías, que se comprometen a adquirir los equipos del gigante de los chips de IA.
Huang ha rechazado en alguna ocasión esta posibilidad, afirmando que es “ridículo”. El directivo, precisó que las inversiones de Nvidia representan una pequeña fracción del capital total que estas empresas necesitan y son una muestra de confianza a largo plazo en negocios generacionales, no una simple ingeniería financiera. La capacidad de generación de caja de la compañía juega a favor de Nvidia. En el primer trimestre, la compañía registró un flujo de caja libre de 48.600 millones de dólares, la mitad de la cifra generada en el conjunto del año pasado, y un 46% más que en el primer trimestre de anterior ejercicio.































