
Los dos mayores aeropuertos de Aena, Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, han tocado techo. Ante una saturación concentrada en las horas punta del verano, el gestor modificará por primera vez el reparto de slots a partir de la temporada estival de 2027. Pero la medida apenas aliviará el problema hasta que se ejecuten las ampliaciones previstas, para las que Aena ha presupuestado casi 10.000 millones de euros.
Las aerolíneas rechazan tanto el volumen de inversión como la subida de tarifas que lleva aparejada. Sostienen que el crecimiento del tráfico bastaría para financiar las obras sin encarecer el coste por pasajero, que acaba repercutiendo en el billete. Es difícil discutir la necesidad de descongestionar unas infraestructuras que arrastran dos décadas sin ampliaciones. Otra cosa es cuánto debe ganar Aena por hacerlo. La regulación le garantiza recuperar la inversión y obtener una rentabilidad que la compañía aspira a elevar al 9%, desde el 6,02% actual. La duda es si una empresa en monopolio que tiene la recuperación casi garantizada debería recibir rentabilidades más altas que sus comparables en la UE.
El peligro de que Ormuz no se quede en Ormuz
La guerra que Trump y Netanyahu iniciaron a finales de febrero no ha logrado ningún objetivo claro y encima ha empeorado la situación en el estrecho de Ormuz. Antes del ataque, los barcos pasaban libre y gratuitamente; ahora se encaminan hacia un sistema de pago que no existía. Irán ha dejado claro que las cosas no volverán al punto de partida. Lo más grave quizá sea el precedente que sienta. Si Irán cobra por un estrecho natural, algo que la ONU prohíbe, cualquier país podría imitarlo en otros puntos calientes del planeta. Una guerra sin vencedor cuyo peaje, al final, lo pagará el resto del mundo.
Lo que el regulador no logró lo está haciendo la IA
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha confirmado la multa de 4.125 millones de euros que impuso a Google en 2018 por abusar de su posición dominante con Android. La compañía obligaba a los fabricantes de móviles que quisieran usar este sistema a incluir por defecto su buscador y su navegador, Chrome. De ese modo, Google blindaba su dominio en las búsquedas usando como palanca su control del sistema operativo.
Al final, la verdadera competencia no ha llegado de otro buscador, sino de los chatbots de inteligencia artificial. ChatGPT y sus competidores han empezado a captar las consultas de investigación y aprendizaje que antes alimentaban al buscador, abriendo la primera grieta real en dos décadas de dominio de Google.
La frase del día
Polonia debería ser prudente a la hora de comprometer más ayuda financiera a Ucrania en la próxima cumbre de la OTAN. Polonia tiene su propia gran responsabilidad en la defensa de la frontera oriental de la UE, y necesita un trato especial
Donald Tusk, primer ministro de Polonia
La ausencia de sorpresas en el Mundial dificulta que gane la de siempre
Las casas de apuestas están viviendo un Mundial de fútbol poco rentable por la escasez de sorpresas hasta el momento, y porque las estrellas goleadoras están cumpliendo con lo que se espera de ellas. Salvo la eliminación de Alemania, el resto de las favoritas sigue adelante en el torneo, con más o menos apuros.
Para las empresas de juegos de azar, el torneo es más bien una forma de enganchar a nuevos usuarios, ahora en competencia con las plataformas de predicción. El fútbol plantea una dificultad extra a la hora de predecir el resultado, pero las apuestas permiten jugar a casi absolutamente todo, por lo que los buenos participantes encuentran las grietas del sistema. Normalmente, sin embargo, el resultado suele ser que gane la casa.































