
La guerra de Irán ha dado una nueva vuelta de tuerca con el anuncio por parte de la Casa Blanca de que a partir de ahora bloqueará el tráfico por el estrecho de Ormuz, después de que la primera ronda de conversaciones entre Washington y Teherán concluyera sin acuerdo. Las exportaciones de petróleo han encontrado caminos alternativos, lo cual ha disminuido el impacto del tapón, y puede explicar que los futuros del petróleo a medio plazo no sean especialmente pesimistas. La producción de crudo, en todo caso, sufrió un desplome histórico en marzo, y los efectos de los ataques sobre las instalaciones aún son inciertos.































