
España y Portugal comparten una proximidad cultural y geográfica única, una relación económica sólida y una profunda vocación histórica de apertura al mundo y de cooperación internacional. Ambos países llevan cuatro décadas en la Unión Europea y se adhirieron al euro desde su creación. Al mismo tiempo, mantienen estrechos lazos históricos, culturales y económicos con países de ambos lados del Atlántico.






























