Cynthia Viteri fue nominada como precandidata a la Alcaldía de Guayaquil por el movimiento Centro Democrático, lista 1, hace pocas semanas; pero luego de conversaciones políticas en las que incluso participó el primer mandatario, Daniel Noboa, ahora correrá para la reelección por el movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN), lista 7.

¿Cómo y por qué se concretó este cambio?

El cambio se dio por una sencilla razón: ¿qué necesita un alcalde para servir mejor a su ciudad? Se necesita un gobierno nacional y un gobierno seccional que trabajen en conjunto para que las obras lleguen por ambas vías. Y Guayaquil no está para esperar, no está para experimentar, no está para novatadas, no está para empezar a ver recién cómo funciona el Municipio… Guayaquil está para ejecutar. Y antes siquiera de asumir la Alcaldía yo ya tengo dos años ganados, el año que les costará a los demás el aprendizaje y el año que les costará a los demás los estudios. Yo ya voy directo a la obra y al servicio de Guayaquil. Por lo demás, los partidos son herramientas a través de las cuales tú sirves. Si no, la herramienta no sirve para nada.

¿Se trata de una alianza de ADN y CD o usted solo va bajo el paraguas del oficialismo?

No hay ningún acuerdo entre las dos tiendas políticas. Yo le he dado un abrazo inmenso a quien me acogió, que me trataron muy bien. Ellos han entendido que la mejor vía para servir a Guayaquil es tener la fuerza necesaria del Ejecutivo con el seccional, y no solamente hablo de Guayaquil.

Entonces, usted renunció a la precandidatura. ¿Legalmente es posible que usted se postule por una organización en la que no hizo primarias?

La ley electoral obliga a todos los partidos políticos, en un tiempo determinado, a presentar sus precandidatos. Por eso son precandidatos. Si no nos presenta hasta esa fecha, ya no puedes reemplazar ese puesto. Pero si los presentas, tienes hasta agosto 18 para cambiar posiciones, y verás también en los otros partidos que empiezan a cambiarlas. Las que no pueden hacerlo son las que no presentaron candidatos en el momento oportuno.

¿Y qué pasará con las personas que usted quería que la acompañaran como concejales? ¿También van con ADN?

Van a trabajar conmigo. Son personas expertas en determinados ámbitos; por ejemplo, en tránsito va a trabajar conmigo quien iba a ser concejal. Todavía eso está por decidirse, pero lo que te digo ahora es que las personas que estaban conmigo las escogí por el ámbito del que representaban: expertos en medioambiente, en tránsito, dirigentes sociales que han hecho un trabajo magnífico en los sectores populares, representantes de las cabezas de los comercios en Guayaquil, de los estudiantes universitarios…

¿Pero alguno podría ser considerado para una concejalía en ADN?

En esos detalles todavía no hemos entrado, pero por supuesto las puertas han sido abiertas y la libertad y la conversación, y eso es lo que más me agrada, son totales.

¿Cómo empezaron los acercamientos con ADN? ¿Quién fue el puente?

Cómo comienzan las cosas: conversando. Después del lanzamiento de mi precandidatura, empezaron las conversaciones muy amables con personas que yo no conocía, pero que me dejaron muy grata impresión; y, por supuesto, con el señor presidente de la República.

¿La llamó, se vieron en persona?

Esto es como un par de imanes. Sencillamente, una vez lanzada mi precandidatura por otro partido político, se dieron las condiciones para estar donde estoy ahora.

¿Y qué le plantearon desde el Gobierno? ¿Qué les planteó usted? ¿Cómo trabajarían en conjunto?

Coincidimos en lo mismo. ¿Cuál es nuestro objetivo? Yo le dije al presidente de la República que, a los dos meses de asumir las funciones, es decir, para las fiestas de julio del próximo año, él vendrá a inaugurar obras y servicios, porque yo estoy lista para trabajar. Él también vendrá a inaugurar obras y servicios del Ejecutivo… Al final, la que recibe de lado y lado es Guayaquil. Aquí, los sectores populares tienen que ser nuevamente considerados, los sectores vulnerables, la gente más pobre, los más débiles, a quienes me dediqué poniendo toda la pasión y el coraje que me caracteriza. Ellos volverán a ser visibilizados porque los ignoraron durante mucho tiempo… Yo conozco cuántos barrios hay en Guayaquil, cuántas calles, cuántas manzanas, cuántos son inmuebles, cuántos son comercios, cuántas viviendas, dónde están los problemas de agua potable, alcantarillado, parques, aceras, bordillos, canchas, luminarias… Entonces, el mapeo lo tengo listo y la gente está trabajando ya. Aquí no se puede perder tiempo, Guayaquil no puede esperar un año para que alguien aprenda y otro año para que empiece a hacer los papeles. Guayaquil necesita que se haga su primera fiesta, la insigne, en julio del próximo año, con inauguración de obras y servicios.

¿Y el presidente hará campaña con usted?

No le pregunté sobre eso. Solo sé que es un hombre que puede resolver los problemas del país aun cuando sean tan difíciles como los que nos dejaron en materia delincuencial. Dando pasos firmes y sin miedo. Tengo seguridad de que va a trabajar en función de eso. (I)



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