Los días de vino y rosas del producto estrella de las escuelas de negocios mundiales tocan a su fin. Al Master in Business Administration (MBA) le cuesta crecer, es un programa maduro, cuya contratación ha ido a menos. Y al que la subida de precios de los últimos años está haciendo mella: cada vez más alumnos se cuestionan si rentabilizarán su elevada inversión o si pueden permitirse dejar de trabajar un año o dos para cursarlo mientras sufragan su coste.

El debate arrancó en Estados Unidos, donde el precio del MBA a tiempo completo en 21 de las 25 escuelas de dirección de mayor reputación supera los 100.000 dólares anuales cuando en 2018 apenas era en nueve de ellas, según la publicación especializada Poets&Quants. Pero ha acabado por extenderse al resto del mundo. Y, por supuesto, a España, que cuenta con cuatro escuelas de negocios entre las mejores del planeta, de acuerdo al ranking Global MBA 2026 de Financial Times (FT), que coloca a IESE Business School en la cuarta posición mundial y a Esade en la séptima. IE se sitúa en la plaza número 21 y, a más distancia, EADA, en la 95.

“En el mercado global de MBA, las matrículas han crecido de forma sostenida en los últimos tres o cuatro años, con incrementos acumulados entre el 10% y el 20%, impulsados especialmente por la inflación, la inversión en tecnología educativa y la internacionalización de los programas”, explica David López, decano asociado del Full Time MBA de Esade. “En los últimos tres años han subido un 15%, mientras los salarios no aumentaban al mismo nivel”, coincide Marc Badia, director general asociado del IESE.

“El precio del MBA es carísimo”, reconoce Badia, que achaca esta carestía a lo gravoso que es sufragar la investigación y a la competencia: “Si el Insead y la London Business School incrementan los precios, IESE tiene que ponerlos a ese nivel”, argumenta. Los centros francés e inglés son los que aparecen por delante y detrás del español en el ranking del FT. En todos ellos, la mayoría de los alumnos son internacionales.

En IESE el MBA a tiempo completo cuesta 114.000 euros, en Esade 80.000, en el IE 62.000 y en EADA sale por 43.000 euros (su duración es diferente). Estas escuelas tienen entre 600 y 40 alumnos cada año en sus programa estrella full time. A los principales centros de formación de directivos el encarecimiento de los másteres no les afecta tanto como a los que no gozan de tanta reputación. Su prestigio asegura que puedan elegir entre los aspirantes y llenar sus pupitres de élite.

“La fuerte subida de los precios de los MBA de élite en Estados Unidos y en Europa, quizás menos en España, es un problema”, reconoce el director general de EADA, Jordi Díaz. “Su coste no puede convertirse en un conflicto. Por eso hemos decidido destinar un millón de euros a financiarlo sin intereses para que los alumnos lo paguen cuando empiecen a trabajar”, anuncia el representante de IESE.

Según Lucía Egea, vicedecana de IE Business School, “el número de alumnos se mantiene en IE, pero se producen cambios del MBA full time al part time”. La institución ha suprimido uno de sus cuatro productos MBA. Algo en lo que coincide Jordi Díaz: “Los tres formatos compatibles con el trabajo de que disponemos, además del MBA a tiempo completo, ayudan a que el esfuerzo económico del alumno sea inferior”.

Colocación tardía

“Estamos notando que los profesionales preguntan más sobre el retorno de la inversión. Se cuestionan mucho el ROI. Aunque el precio no es la variable que más les hace reflexionar, sino la incertidumbre que existe respecto al trabajo”, explica Egea. “El retorno de la inversión es cada vez más relevante en la decisión del candidato debido al aumento del coste de la vida y la moderación en los incrementos salariales pos-MBA en ciertos sectores”, apoya David López.

Y es que el mercado laboral está más fragmentado y se tarda más en encontrar trabajo, según Badia. “El retorno de la inversión en un MBA ha bajado si miras el primer año, aunque no si ves toda la carrera profesional. Según un estudio de Harvard, es a partir del quinto año de trabajo cuando se empieza a notar el mayor impacto”, agrega.

“Antes el destino de los egresados eran las consultoras, los bancos de inversión y las grandes empresas. Pero esto ha ido bajando y se necesita más tiempo para colocarlos”, continúa el director asociado de IESE, que señala que hay muchas compañías que contratan menos por la incertidumbre geopolítica y por el impacto de la inteligencia artificial.

“Hemos visto una ligera extensión de los tiempos de colocación, que han pasado, en algunos casos, de unos tres meses a cerca seis meses, en línea con el contexto económico”, coincide el representante de Esade.

Para responder a los cambios del mercado, las escuelas están actuando en varios frentes. “Por un lado, han reforzado su servicio de carreras, con más personalización y acompañamiento, y se han acercado más a las empresas, con proyectos reales y prácticas. Por otro, están actualizando los programas, a los que incorporan transformación digital, inteligencia artificial, sostenibilidad y liderazgo en entornos complejos”, prosigue David López, que considera que “el MBA sigue siendo un programa estratégico, pero es cierto que las escuelas están diversificando su oferta, impulsando formatos más flexibles (online, híbridos…) y modulares, y ampliando la oferta de másteres especializados y de lifelong learning [aprendizaje a lo largo de la vida profesional]”.

Más allá del dinero

La mayoría de las escuelas introducen cambios en sus programas cada año. Con vistas al próximo curso IESE es la que destaca en novedades, no solo ha rediseñado MBA, incorporando la IA en todas las asignaturas y ampliando estas hasta 157 optativas, sino que se prepara para lanzar un máster en finanzas dirigido a 50 alumnos. Marc Badia, director general asociado del centro, lo explica así: “El rol del director financiero ha cambiado mucho. Hoy, además de decidir dónde colocan el capital las empresas, es la figura que lidera muchos proyectos de transformación”. Y añade: “Hasta ahora estos directivos eran profesionales muy técnicos, con una cultura muy tóxica, pues su foco era el dinero”. “IESE no va a enseñarles contenido, sino a tomar decisiones con prudencia y teniendo en cuenta muchas consideraciones que ponen a la persona en el centro”.



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