
Antes de continuar con la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio contra siete personas acusadas como autoras intelectuales del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, el juez penal de Pichincha Giovanny Freire deberá resolver respecto a pedidos de nulidad, de validez procesal y una solicitud de exclusión de Verónica Sarauz como acusadora particular en el caso Magnicidio FV.
La diligencia se instaló pasadas las 09:40 de este viernes, 19 de junio, en el Complejo Judicial Norte de Quito, y se suspendió cerca de las 12:30.
Los acusados son Daniel Salcedo, condenado por actos de corrupción ocurridos en los sectores de la salud y la justicia; el exministro del correísmo José Serrano; el llamado a juicio en el caso Metástasis Xavier Jordán; el exasambleísta de la Revolución Ciudadana Ronny Aleaga; y tres cabecillas del grupo de delincuencia organizada Los Lobos: Wilmer Chavarría, alias Pipo; Esteban Aguilar, alias Lobo Menor; y Luis Arboleda, alias Gordo Luis.
Tras instalarse la audiencia, el abogado de Xavier Jordán, Juan Carlos Salazar, solicitó suspenderla, pues alegó un ‘limbo procesal’ que pondría en riesgo la validez de la causa, debido a que dentro de la apelación a la prisión preventiva que solicitó su defendido y tres personas, cuya audiencia se desarrolló el 18 de junio último, uno de los abogados planteó ante jueces de la Corte de Justicia de Pichincha la existencia de una nulidad que debía tener una respuesta de los jueces que jurisdiccionalmente son superiores a Freire.
Esta solicitud fue secundada por el abogado de Esteban Aguilar, alias Lobo Menor, que alegó vicios de procedimiento, pues resaltó que a su defendido se le ha limitado el derecho a la defensa; el mismo vicio observó el abogado de Luis Arboleda, alias Gordo Luis, quien reclamó por el impedimento para realizar diligencias importantes como la recepción de la versión de Arboleda.
La fiscal Ana Hidalgo desestimó estos argumentos y afirmó que no existe ninguna vulneración al derecho a la defensa de los procesados.
Por ejemplo, en respuesta al abogado de Esteban Aguilar, Hidalgo dijo que el jurista no ha expresado de manera clara por qué se ha vulnerado el debido proceso. Asimismo, sostuvo que no puede aducir la falta de notificación o comparecencia a este caso, pues, por un lado, ha mantenido un defensor que lo represente y haga solicitud de diligencias en todo momento y, por otro, no pue alegar no haber sido llamado para los testimonios anticipados, si los mimos se dieron mucho antes de que formalmente sean llamados a audiencia de vinculación en noviembre pasado.
Sobre los argumentos del abogado de Arboleda, la fiscal a cargo de Magnicidio manifestó que la audiencia de vinculación de alias Gordo Luis, alias Lobo Menor y alias Pipo fue convocada en diciembre de 2025, pero no se realizó para garantizar el derecho a la defensa de Arboleda para que se pueda contactar con su abogado, pues al momento tenía un defensor público y tuvo el derecho a contradecir los elementos de convicción presentados por la Fiscalía.
La fiscal Ana Hidalgo solicitó al juez Freire que declare la validez procesal de todo lo actuado.
Este pedido se sumó a las solicitudes que hicieron previamente las defensas de José Serrano, Ronny Aleaga, Daniel Salcedo y Wilmer Chavarría, quienes pidieron al juez que continúe con la diligencia y que declare su validez.
Hijas de Fernando Villavicencio piden excluir a Verónica Sarauz
Otra de las solicitudes que se hicieron en esta audiencia fue la de excluir del proceso a Verónica Sarauz, viuda de Fernando Villavicencio, como acusadora particular.
El pedido lo hicieron las hijas de Villavicencio, Tamia y Amanda Villavicencio y su abogado, Patricio Rosero, tras alegar un posible conflicto de intereses que afectaría al desarrollo de este proceso judicial.
Las hijas del presidenciable asesinado al estilo sicariato y su defensa técnica comentaron que han podido corroborar “la existencia de conversaciones extraídas del dispositivo electrónico de María Paula Christiansen, pareja del procesado José Serrano, que involucrarían a Verónica Sarauz”. Alegaron que esa situación supondría un posible conflicto de intereses, por lo que su presencia, dijeron, “constituye una simulación intolerable que vicia de nulidad el desarrollo del juicio”.
Adujeron que Sarauz y su cónyuge habrían proporcionado al entorno de los procesados información personal y sensible que era de su pertenencia en calidad de víctimas indirectas.
Además, resaltaron que la viuda de Villavicencio “no actuó como una acusadora particular comprometida con la búsqueda de la verdad, sino como asesora e incluso directora de la estrategia legal de María Paula Christiansen en beneficio del procesado José Serrano; estrategia de la que también se habrían beneficiado Xavier Jordán y Ronny Aleaga, procesados en este entramado”.
Rosero alertó que permitir que Verónica Sarauz actúe como acusadora y tenga acceso a las estrategias probatorias sería en la práctica operar con un ‘caballo de Troya’ en esta causa.
Esto fue corroborado por la fiscal Ana Hidalgo, quién afirmó haber sido víctima de hostigamiento por parte de Verónica Sarauz. Contó que la viuda de Fernando Villavicencio grabó un video desacreditando la actuación de Fiscalía General del Estado en este caso.
Asimismo, Hidalgo corroboró lo dicho por Tamia y Amanda Villavicencio respecto a las comunicaciones que habría mantenido Sarauz con la esposa de José Serrano, María Paula Christiansen.
Con estos argumentos, pidió al juez que analice bien la petición de las hijas de Villavicencio y su abogado de excluir a Sarauz como acusadora particular; así como la solicitud para que Tamia y Amanda sean curadoras de su hermano menor, hijo de Sarauz, para que no quede en indefensión al ser menor de edad.
Sarauz defiende su participación en el caso
Verónica Sarauz defendió su derecho a ser acusadora particular en este caso y calificó al pedido de las hijas de Fernando Villavicencio y su abogado Patricio Rosero como algo “ridículo”.
“No estamos buscando escándalos mediáticos ni generar beneficios económicos con estas disputas familiares que se dieron a raíz del crimen de Fernando. Lo que pretenden las señoras acusadoras particulares, que además son mis hijastras, es una herejía jurídica con la que están tratando a usted, señor juez, de llevarle al error. A mí no me puede quitar nadie mi condición de víctima y la de representación, y el derecho que yo tengo de poner o no una acusación particular contra las personas que están siendo procesadas”, refutó.
El abogado de Sarauz, Julio César Sarango, enfatizó que el abogado Patricio Rosero “está ejerciendo violencia y revictimizando a su defendida”, ante lo cual solicitó al juez la protección reforzada de su cliente.
La viuda de Fernando Villavicencio solicitó al magistrado del caso que deseche el pedido de las hijas de Villavicencio.
Tras escuchar todos estos pedidos, el juez Giovanny Freire suspendió la audiencia y anticipó que convocará para la próxima semana para su reanudación. El magistrado adelantó que la resolución sobre las solicitudes de nulidad se adoptará con brevedad y pidió a las partes procesales estar atentas al sistema de la Función Judicial, ya que durante esta jornada se emitirá una providencia que indicará cómo se desarrollará la reinstalación de la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio, en los próximos días.
Una vez suspendida la audiencia, algunos abogados de los procesados ratificaron sus pedidos, como Patricio Rosero, que alertó que la continuidad de Verónica Sarauz como acusadora particular en este caso podría incurrir en un posible fraude procesal.
Jorge Haz, abogado de Arboleda reiteró su pedido para que se declare la nulidad procesal, pues observó un posible vicio insubsanable por la vulneración al debido proceso por la falta de toma de versión de su defendido y la realización de varias gestiones.
De su lado, Juan Carlos Salazar, abogado de Xavier Jordán, consideró que no existe ningún tipo de vicio, por lo que estimó que el juez declarará la validez de la audiencia. A su vez, espera que el Tribunal de Pichincha acepte el pedido de apelación y revoque la prisión preventiva contra su defendido. (I)































