Madrid ya tiene su propio paddock, aunque aquí no huele a gasolina ni hay monoplazas reales entrando a boxes. Lo que acaba de abrir hace un par de meses frente al Bernabéu es F1 Arcade, el primer espacio de la marca en España y también su desembarco en Europa continental, con una propuesta que lleva la Fórmula 1 al terreno del ocio y la convierte en un plan que mezcla simuladores, gastronomía, coctelería y eventos en pleno Paseo de la Castellana.

La apertura llegó justo cuando la ciudad empieza a mirar cada vez más hacia el universo del motor con la vista puesta en el Gran Premio de España de 2026, pero F1 Arcade no quiere quedarse en un simple efecto arrastre del momento. Su intención es ocupar un lugar propio en esa conversación y hacerlo durante todo el año, convirtiéndose en punto de encuentro para aficionados a la Fórmula 1, grupos de amigos, empresas y también para quienes nunca han seguido una carrera pero sí buscan un plan distinto en Madrid.

Desde MarketingDirecto.com-MKD hemos tenido la oportunidad de hablar con Pablo Rodríguez, director de Marketing de F1 Arcade para descubrir de cerca toda la propuesta de valor que trae el nuevo hub de ocio a la ciudad madrileña.

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Madrid, la ciudad elegida para la primera apertura en Europa continental

La decisión de abrir en Madrid responde, según explica Rodríguez, al momento que vive la ciudad y a la relevancia que ha ido ganando dentro de la conversación alrededor de la Fórmula 1. La compañía buscaba una ubicación con peso propio dentro del entretenimiento y el deporte, y vio en la capital el lugar idóneo para ese primer paso en Europa continental.

«Madrid era la ciudad en Europa y en España por el momento actual que está viviendo», explica. La ubicación, además, tenía que acompañar esa ambición, de ahí la apuesta por un flagship en pleno Paseo de la Castellana y frente al Bernabéu. «Considerábamos que teníamos que abrir aquí el primer arcade en Continental Europe», añade.

Rodríguez reconoce que la futura llegada del Gran Premio ha contribuido a reactivar el interés por la Fórmula 1 y a colocar a Madrid en el foco de atención de muchos aficionados. F1 Arcade quiere aprovechar ese impulso, pero con una aspiración más amplia de convertirse en un punto de encuentro permanente para los seguidores de la competición y también para quienes nunca se han acercado a este universo: «Queremos ser el hub de todos los fans de la Fórmula 1 y también de los que no lo son», resume.

Fórmula 1, restauración, juego y vida social

F1 Arcade se mueve en un terreno híbrido que a algunas personas les pueda costar imaginarse de primeras, pero lo llamativo es que el espacio reúne simuladores diseñados específicamente para la marca, una oferta gastronómica pensada para compartir, barra de coctelería y distintas zonas para grupos, afterworks y eventos. Todo ello repartido en dos plantas y con una puesta en escena que busca trasladar parte del imaginario de la Fórmula 1 al centro de la ciudad.

Rodríguez define el concepto como una nueva categoría de ocio social, inmersivo y competitivo, ya que la intención de la visita no es únicamente quedarse en el plan de la conducción, teniendo la oportunidad de contar con un plan completo, donde se puede ir a comer, tomar algo, ver una carrera o pasar la tarde con amigos. «Puedes venir a comer y puedes venir a beber sin necesidad de subirte a un simulador«, cuenta. Aunque, según asegura, la curiosidad suele hacer el resto: «Todo el mundo cuando viene acaba probándolos por lo menos una vez».

El espacio está pensado para que distintos perfiles puedan disfrutarlo sin necesidad de ser expertos en Fórmula 1 ni de tener experiencia previa con este tipo de juegos. El simulador, de hecho, se ha diseñado con varios niveles de dificultad para que cualquiera pueda entrar en la dinámica.

«Queremos hacer accesible la Fórmula 1»

Rodríguez también ha insistido en la idea de querer acercar una competición tradicionalmente exclusiva a un entorno mucho más abierto. F1 Arcade quiere llevar parte de esa experiencia al día a día de la ciudad y convertirla en un plan accesible para grupos de amigos, familias o compañeros de trabajo.

«Uno de los objetivos de Arcade es hacer accesible la Fórmula 1, un deporte que es tan elitista», señala. La referencia del paddock, de la hospitalidad y del ambiente que rodea a un Gran Premio está muy presente en el planteamiento del venue, aunque aterrizada a un formato mucho más cotidiano. «Lo que persigue F1 Arcade es que puedas vivir una experiencia muy cercana a lo que puede suponer estar en un paddock», explica.

Eventos corporativos, otra de las patas del proyecto

F1 Arcade ha diseñado buena parte de su venue para acoger eventos de empresa, presentaciones, afterworks o encuentros privados. La planta baja puede organizarse en distintas zonas semiprivadas y la planta superior alberga el Briefing Room, un espacio reservado para eventos con capacidad para unas 120 personas.

Rodríguez explica que el local ya ha acogido distintos formatos y que la idea es ofrecer a las empresas un lugar donde combinar la parte más formal con una experiencia de ocio compartida. Presentaciones, reuniones de equipo o lanzamientos de producto pueden convivir con carreras en simulador y con una propuesta de restauración integrada en el propio evento.

«Todo el espacio está diseñado para albergar este tipo de eventos», señala. Y, según cuenta, suele repetirse una escena: después de la parte más corporativa, la competición acaba apareciendo como un elemento de distensión entre los asistentes.

De esta manera y con el venue ya en marcha, F1 Arcade entra en una ciudad donde la oferta de ocio crece sin descanso y donde cada apertura compite por el tiempo libre del consumidor. «El primer reto es que la gente entienda realmente qué es un arcade y qué es este nuevo concepto de ocio experiencial competitivo que estamos trayendo a la ciudad», admite. A partir de ahí, la marca confía en la propia experiencia como su mejor carta de presentación. 



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