En la que promete ser una de las batallas judiciales más apasionantes de la industria tecnológica en los últimos años Apple ha tomado la decisión de demandar a OpenAI, una compañía que ha sido hasta ahora su socia en el área de la IA. La empresa de la manzana acusa a la matriz de ChatGPT y a dos antiguos empleados vinculados actualmente a OpenAI de sustraerle secretos comerciales.

Entre los exempleados que Apple pone en la picota en su demanda se encuentra Tang Tan, que fue diseñador en su día en el seno de la compañía de Cupertino y actualmente es responsable de hardware de OpenAI. En el cargo que desempeña actualmente en la empresa liderada por Sam Altman Tan tiene un rol clave en el desarrollo de un nuevo dispositivo con el que OpenAI desea dar fuelle al uso de la IA.

Pese a las graves acusaciones que Apple vierte en su denuncia contra OpenAI, lo cierto es que la empresa desarrolladora de ChatGPT niega la mayor y asegura no estar interesada en los secretos comerciales de otras compañías, puesto que tiene el foco puesto en el desarrollo de su propia tecnología.

OpenAI «está corrompido hasta la médula», asegura Apple en su demanda

Para hacer realidad el que sería su debut en el mercado del hardware, OpenAI ha fraguado asimismo una colaboración con Jony Ive, el que fuera jefe de diseño de Apple y artífice del iPhone y el iPad, entre otros productos. La colaboración con Jony Ive habría ayudado a OpenAI a reclutar a más talento procedente de Apple, asegura la empresa de la manzana en su demanda. De acuerdo con los datos manejados por el fabricante del iPhone, más de 400 exempleados de Apple estarían vinculados actualmente profesionalmente a OpenAI.

Tan es uno de los exempleados más ilustres de Apple que forma parte actualmente de la plantilla de OpenAI. El actual responsable de hardware de OpenAI trabajó en Apple durante más de dos décadas y antes de fichar por la matriz de ChatGPT, fue responsable de diseño del iPhone y del Apple Watch.

Según la demanda, Apple emprendió una investigación que habría determinado que Tan habría utilizado información confidencial sobre la compañía de Cupertino en beneficio de OpenAI. Y habría solicitado además a los empleados de Apple que trajeran consigo componentes de la compañía (baterías y carcasas, por ejemplo) a las entrevistas de trabajo a las que fueron convocados en OpenAI.

Desde el punto de vista de Apple esto formaría parte de una estrategia por parte de OpenAI para hacerse con información confidencial sobre sus dispositivos. Apple asegura que la empresa de IA habría recurrido a «atajos ilegales» porque el desarrollo del dispositivo que tiene actualmente entre manos se habría topado con más dificultades de lo inicialmente previsto.

El segundo exempleado que Apple nombra en una demanda es Chang Liu, un ingeniero senior que habría tenido acceso a la información confidencial de su exempleador cuando ya formaba parte de la plantilla de OpenAI a través de un ordenador de la empresa de la manzana que se habría llevado consigo.

Apple y OpenAI han sido hasta ahora socios en el segmento de la IA

Jony Ive no es mencionado específicamente en la demanda de Apple, pero en ella sí se hace referencia a io Products, una compañía fundada por el exjefe de diseño de la empresa de la manzana que fue adquirida por OpenAI en 2025 por alrededor de 6.500 millones de dólares.

La demanda de Apple contribuye al descrédito de un proyecto en el que OpenAI lleva enfrascado desde hace varios años y en el cual la compañía tiene depositadas muchas esperanzas. La empresa de la manzana asevera en su demanda que OpenAI «está corrompido hasta la médula» y que habría sacado adelante su proyecto de hardware mediante secretos comerciales obtenidos de manera ilegal.

Apple y OpenAI llevan siendo partners desde hace varios años a fin de llevar la IA de la segunda compañía a los dispositivos de la empresa de la manzana. Y lo usuarios de los dispositivos de Apple son redigiridos, de hecho, a ChatGPT cuando Siri, el asistente de voz de Apple, no puede responder a alguna pregunta.

Se da la circunstancia de que también OpenAI habría estado sopesando hace unos meses la posibilidad de emprender acciones legales contra Apple alegando una supuesta ruptura de contrato por parte de su socio, ya que la colaboración fraguada en su día entre ambas compañías habría sido menos favorable de lo que esperaba inicialmente la empresa de IA.



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