
Apple ha presentado los resultados de su primer semestre fiscal, con un beneficio de 71.675 millones de dólares (unos 66.000 millones de euros al tipo de cambio actual), lo que supone un aumento del 17% respecto al mismo periodo del año anterior. La compañía radicada en Cupertino ha anunciado un incremento del 4% en el dividendo trimestral, que se situará en 0,27 dólares por acción, así como la aprobación de un nuevo programa de recompra de acciones por hasta 100.000 millones de dólares, uno de los mayores de su historia reciente. Todo ello en un contexto marcado por la transición en la cúpula directiva y por la creciente presión competitiva en inteligencia artificial, el gran campo de batalla del sector tecnológico.
En términos de ingresos, Apple alcanzó una facturación de 254.940 millones de dólares en el conjunto del semestre, un 16% más que los 219.659 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. El crecimiento volvió a apoyarse en el negocio de servicios, que ingresó 60.989 millones (+15%), consolidándose como uno de los pilares de la compañía por su carácter recurrente y sus mayores márgenes. Por su parte, la división de productos generó 193.951 millones (+16%), en un entorno más exigente para el hardware.
Por líneas de negocio, el iPhone se mantuvo como el principal motor de la compañía, con unos ingresos de 142.263 millones de dólares, frente a los 115.979 millones del año anterior (+23%). El negocio de Mac aportó 16.785 millones (-1%), mientras que el iPad alcanzó los 15.509 millones (+7%). La división de accesorios registró 19.394 millones (+1%), reflejando la madurez de este segmento dentro del ecosistema del grupo.
Más allá de las cifras, el foco del mercado se sitúa en el relevo en la dirección de la compañía, con la próxima llegada de John Ternus como consejero delegado en sustitución de Tim Cook. El fabricante del iPhone anunció la semana pasada que Ternus, actual jefe de infraestructura de hardware, asumirá el cargo el 1 de septiembre, en un movimiento que abre una nueva etapa tras más de una década bajo el liderazgo de Cook. Los inversores buscan ahora señales sobre las prioridades estratégicas del nuevo ejecutivo, especialmente en inteligencia artificial, donde Apple mantiene un enfoque más prudente que otros gigantes tecnológicos.
“Los inversores tienen motivos para estar entusiasmados con Ternus, ya que supervisó algunos de los productos recientes más exitosos de Apple, pero su estrategia será una historia a largo plazo”, señaló David Wagner, gestor de carteras en Aptus Capital Advisors. A corto plazo, sin embargo, el mercado sigue pendiente del impacto de los costes y de la capacidad de la compañía para proteger sus márgenes.
Los analistas también están pendientes de la evolución de los costes y la rentabilidad del grupo. El encarecimiento de componentes clave, especialmente en el ámbito de la memoria, podría tener un impacto relevante en los márgenes. En ese sentido, el margen bruto ascendió a 124.012 millones de dólares, frente a los 103.142 millones del mismo periodo del ejercicio anterior (+20%).
La presentación de resultados se produce apenas un día después de las cuentas de Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta Platforms, que han evidenciado el fuerte impulso de la inteligencia artificial en sus negocios, pero también el aumento significativo de las inversiones necesarias para competir en este ámbito. El mercado ha reaccionado de forma desigual: mientras Alphabet ha sido premiada por el tirón de su negocio en la nube, Meta ha sufrido en Bolsa tras elevar sus previsiones de gasto, y Microsoft ha acusado la presión de costes.
En este contexto, Apple mantiene una posición diferenciada dentro del sector por su elevada generación de caja y su menor intensidad inversora en infraestructuras de inteligencia artificial. Esa prudencia, sin embargo, también explica parte del escepticismo de los inversores. En lo que va de año, la cotización de la compañía apenas sube en torno a un 1%, muy por debajo de otros valores tecnológicos, después de que los resultados de 2025 dejaran una sensación agridulce en el mercado. En las operaciones fuera de mercado, las acciones de Apple caen en torno a un 1%.































