
“Sean pues nuestras primeras palabras un recuerdo-homenaje a los trabajadores asesinados, encarcelados y represaliados por el fascismo, por su lucha por la libertad sindical, las libertades democráticas y nacionales, por nuestros derechos e intereses de clase” fueron las palabras de Marcelino Camacho en el inicio de la Asamblea de Barcelona, hace 50 años.































