En medio de la audiencia preparatoria de juicio dentro del caso Magnicidio FV contra los siete autores intelectuales del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, las hijas del político y periodista, Amanda y Tamia Villavicencio, notifican al juez de la causa que han revocado la autorización para que las represente en el proceso legal Patricio Rosero y piden que se informe a la Defensoría Pública para que un funcionario de esa instancia les brinde asesoría jurídica.
El 14 de julio pasado, Tamia y Amanda Villavicencio, quienes intervienen en la diligencia de Metástasis como acusadoras particulares y víctimas, ingresaron un escrito dando a conocer la novedad. Según ellas, determinadas acciones impulsadas dentro del proceso por parte de Verónica Sarauz, viuda de Fernando Villavicencio y parte procesal en Magnicidio, habrían puesto en riesgo la continuidad de la defensa de Rosero.
Ante ese escenario, y guiadas por un principio de precaución en una etapa decisiva de la causa, explicaron, de mutuo acuerdo habrían tomado la difícil decisión de concluir esta etapa con él como abogado.
“Realmente las condiciones en las que nos han dejado todas las campañas de hostigamiento, de demandas, de terror a las que nos han sometido, nos han puesto en esta posición. Nuestro camino hacia la verdad es inclaudicable, seguimos ahí. (…) Es fuerte y sorpresivo también para nosotros, pero esto es justamente una de las intenciones que tenía la señora Sarauz al dejarnos en la indefensión por unos temas que se irán conociendo en el proceso, que además son totalmente traídos de los cabellos, ilegales. Para poder curarnos en sano y que no vaya a haber problemas en el futuro, hemos tomado esta decisión en conjunto y ahora viene esta nueva etapa”, explicó Amanda Villavicencio.
En nueve días de audiencia preparatoria de juicio la fiscal Ana Hidalgo ha presentado más de 141 elementos de convicción para fundamentar su dictamen acusatorio contra los siete implicados. Para Amanda Villavicencio, esos elementos estarían demostrando la solidez del caso y la existencia de estructuras narcopolítico-criminales.
La Fiscalía acusó como autores mediatos del asesinato de Villavicencio al exministro del correísmo José Serrano, al llamado a juicio en el caso Metástasis Xavier Jordán, al exasambleísta de la Revolución Ciudadana (RC) Ronny Aleaga, al condenado por actos de corrupción en las áreas de la salud y judicial Daniel Salcedo y a los cabecillas del grupo de delincuencia organizada (GDO) Los Lobos: Wilmer Chavarría, alias Pipo; Luis Arboleda, alias Gordo Luis, y Esteban Aguilar, alias Lobo Menor.
Dentro de estas jornadas de audiencia también Tamia y Amanda Villavicencio dieron a conocer al juez del caso, Geovanny Freire, que por el acoso, las amenazas y la extorsión que estarían viviendo en redes sociales y otras plataformas, ellas presentaron el 7 de julio pasado una denuncia penal contra el procesado Xavier Jordán y Marcelo Lasso Saavedra, testigo de Fiscalía en el caso Magnicidio que asegura haber sido presionado para que diera un testimonio falso y busca retractarse en la causa.
Sarauz planteó un proceso contra Patricio Rosero por supuestamente haber emitido comentarios que fueron vulneratorios. Eso habría generado que se emitan medidas administrativas de protección las cuales, a decir de Sarauz, el abogado las habría incumplido. Rosero asegura que no ha incumplido nada, más aún cuando él no ha sido ni siquiera legalmente notificado con el cumplimiento de las medidas de protección que presuntamente habrían sido emitidas.
Para evitar que ese proceso externo al caso penal tenga coletazos en el procesamiento por el asesinato del presidenciable de la Alianza Gente Buena-Construye, Amanda y Tamia Villavicencio decidieron agradecer los servicios del abogado Rosero y solicitar el asesoramiento legal de la Defensoría Pública para lo que resta de la audiencia y el procesamiento.
La audiencia preparatoria de juicio se reinstalará el próximo 3 de agosto. Una vez que acabe la Fiscalía con la presentación de su prueba, haga el anuncio probatorio que usará en una eventual audiencia de juicio y pida que los siete acusados sean llamados a etapa juzgamiento, será el turno para que intervengan las acusaciones particulares, es decir, Tamia y Amanda Villavicencio, por un lado; Verónica Sarauz y su hijo menor de edad, por otro; y, finalmente, la madre y varios hermanos de Fernando Villavicencio.
Recién en ese punto será el turno de las defensas de los siete acusados para que hagan conocer su teoría del caso y hagan el anuncio de prueba documental, pericial y testimonial que usarían si la decisión es llevarlos a juicio. (I)
































