La audiencia preparatoria de juicio por el asesinato de Fernando Villavicencio, excandidato presidencial, continuó con el detalle de los elementos de convicción recabados en contra de Xavier Jordán Mendoza, identificado como sospechoso de ser el autor intelectual, los que darían cuenta de una operación para favorecer a Marcelo Lasso Saavedra y para que se retracte de las versiones en las que se lo incriminó.
El juez de la Unidad Judicial Penal de Quito Giovanni Freire Coloma reinstaló durante el fin de semana la audiencia evaluatoria y preparatoria de juicio en contra de siete sospechosos de ser autores intelectuales del crimen de Fernando Villavicencio, exlegislador y excandidato presidencial, ocurrido bajo la modalidad de sicariato el 9 de agosto de 2023, en el marco de las elecciones generales anticipadas.
Entre el sábado y el domingo últimos, la diligencia se concentró en escuchar a la agente fiscal Ana Hidalgo exponer su dictamen acusatorio, que reúne más de 30 elementos de convicción en contra de Jordán, quien se identificó como un empresario dedicado a los bienes raíces que vive en Estados Unidos.
Hidalgo concluyó el viernes anterior con la exposición de 141 elementos de convicción generales en contra de los siete sospechosos y pasó a individualizarlos.
Este domingo, 12 de julio, dirigió su teoría a los posibles acercamientos que habría tenido Xavier Jordán con Marcelo Lasso Saavedra para hacerlo llegar a Estados Unidos y desde ahí desdecirse de un testimonio anticipado que dio en Ecuador respecto de este crimen.
El expediente recoge pericias de chats de mensajería instantánea en los que Lasso habla de promesas de pago que ascendían hasta los $ 2’000.000, un lugar de trabajo y la posibilidad de vivir en Estados Unidos.
Así, por ejemplo, se relató que Lasso —tras convertirse en cooperador eficaz de la Fiscalía en el caso Metástasis— salió del Ecuador hacia Bolivia, Argentina e incluso Chile y habría mantenido conversaciones con Jordán y otros sospechosos para ser trasladado a Norteamérica evadiendo los aeropuertos y el transporte terrestre para no ser visto o fotografiado.
Según Hidalgo, en los últimos meses de 2025 se contaba con la logística, como aviones privados, helicópteros, apoyo de ciudadanos rusos y dinero, para llevar a Lasso a Estados Unidos.
Su viaje se habría hecho por los pasos irregulares entre los países. Por ello, incluso, la agente no desestimó que de este delito se desprendieran otros, como el tráfico ilegal de migrantes, ya que en este recorrido no dejó rastros en los controles migratorios.
En su comparecencia también mencionó a Julio Alberto Martínez Alcívar, alias Negro Tulio, cabecilla del grupo criminal los Chone Killers, quien purga sentencias por delitos como terrorismo, sicariato, entre otros.
Su nombre dentro de esta investigación es de importancia porque en los teléfonos celulares de los procesados (Jordán y Lasso) hay conversaciones de 2025 en las que se menciona a Alcívar como parte del operativo para asesinar a Villavicencio.
Según la teoría del caso, Alcívar habría ayudado a hacer el seguimiento de las actividades de Villavicencio antes de su asesinato.
Hidalgo acusa a estas siete personas de ser autoras mediatas del crimen: al exministro del correísmo José Serrano, a Xavier Jordán y al exasambleísta del movimiento Revolución Ciudadana (RC) Ronny Aleaga.
Así como a Daniel Salcedo, sentenciado por actos de corrupción relacionados con la salud y que está preso en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena; y a los cabecillas del grupo de delincuencia organizada Los Lobos Wilmer Chavarría, alias Pipo; Luis Arboleda, alias Gordo Luis; y Esteban Aguilar, alias Lobo Menor.
La tarde de este domingo, 12 de julio, la diligencia seguía, pero el juez Freire informó que fijará un nuevo calendario para continuar, ya que tiene pendiente atender otros casos. (I)

































