Placas solares en el término municipal de Guillena (Sevilla).

Pese al discurso ecológico del Gobierno y al acto de autobombo que ha organizado en el Teatro Real de Madrid sobre la “España verde y digital”, después de ocho años de gestión, la Comisión Europea nos suspende, en su último informe país, en los aspectos vinculados a la transición ecológica de la que tanto se presume y que tantos quebraderos de cabeza ha traído a empresas con interesantes proyectos de inversión echados para atrás y tanto juego político está dando ahora a la extrema derecha con su oposición a la Agenda 2030, articulando a todos los damnificados y olvidados por el despotismo ilustrado con que se ha querido imponerla en España.

Seguir leyendo



Source link

Artículo anteriorLa fiebre del cobre supera a la del oro bajo la sombra de la escasez