
El Gobierno se dispone a lanzar una nueva andanada de grandes programas militares para mantener el gasto en defensa en el 2% del Producto Interior Bruto, tal y como España se ha comprometido con sus socios de la OTAN. La Dirección General de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (Digeid) ha explicado al sector que, en total, se lanzarán 15 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) este año, según ha podido saber este periódico de fuentes al tanto de esas reuniones.
De ellos, cuatro se destinarán a programas de misiles, tres a las capacidades navales, dos a helicópteros, dos a aeronáutico y otros cuatro a sistemas contradrones; espacio; sistemas de posicionamiento y sincronización; y de mando y control. Si bien la Digeid no ofreció cifras concretas de inversión, en el sector estiman que el Gobierno firmará contratos en una horquilla que rondará entre los 11.000 y los 16.000 millones de euros.
De hecho, varias fuentes académicas y exmiembros de las Fuerzas Armadas consultados por este periódico se han quejado de la escasa información que está ofreciendo Defensa sobre los nuevos programas militares que está preparando. “Se está manejando todo de una forma muy opaca”, denuncia una de estas fuentes.
Entre los nuevos programas habrá un peso claro de los sistemas de misiles, un área en la que Defensa ha visto una vulnerabilidad estratégica, de ahí que vaya a haber cuatro PEM. El Ministerio de Industria abrió a consulta pública en mayo los reales decretos para la aprobación de las ayudas que lanzará para financiar estos programas estratégicos. Entre ellos, informó de que habría proyectos para el desarrollo y la evolución de sistemas de misiles tipo Taurus (lanzados desde aviones de combate) o NSM (antibuque). En el último Consejo de Ministros de esta misma semana, de hecho, el Ejecutivo autorizó la tramitación administrativa urgente del real decreto “destinado a regular la concesión directa de préstamos a varias empresas para el desarrollo tecnológico e industrial de programas de modernización de sistemas de misiles en el ámbito aeronaval”.
En este campo cabe recordar dos movimientos empresariales que podrían ser susceptibles de formar parte de los PEM. El primero de ellos se produjo en marzo, cuando Indra (con Ángel Escribano aún de presidente) firmó con la alemana Diehl una alianza para desarrollar un sistema de misiles de medio alcance para el Ejército de Tierra español. Por otro lado, este mismo mes, Diehl firmó otro acuerdo con la empresa Sistemas de Misiles de España (SMS) para impulsar el desarrollo de un interceptor contra misiles hipersónicos, enmarcado en el programa europeo Hydef2.
En el campo naval, habrá un PEM destinado a apoyar el desarrollo de la parte española de la corbeta de patrulla europea. Este proyecto, de un coste estimado entre 6.000 y 7.000 millones, debería estar operativo en 2030. Además, habrá dos PEM para la “Modernización y desarrollo evolutivo de Unidades de la Flota” y “Modernización y desarrollo evolutivo Cazaminas Clase Segura”. Estos últimos son unos seis buques fabricados por la antigua Empresa Nacional Bazán (hoy, Navantia) en Cartagena y entregados a la Armada entre finales de la década de 1990 y primera mitad de los 2000, por lo que el primero de ellos lleva casi 30 años en servicio.
En la parte aeronáutica, destaca un PEM destinado a la “modernización y desarrollo evolutivo” del Eurofighter, un caza de cuarta generación cuyo ensamblaje final se realiza en las instalaciones de Airbus en Getafe (Madrid). Precisamente este viernes, llegaron a la base canaria de Gando los primeros ocho Eurofighter —de un total de 20— que el Ejército del Aire está trasladando a Canarias para jubilar a los viejos F-18 de producción estadounidense. La base canaria es la tercera, junto a las de Morón de la Frontera (Sevilla) y Albacete, en contar con este tipo de cazas. Airbus ha de entregar este año a España 45 nuevas unidades de este avión en el marco de los programas Halcón I y II.
En cuanto al espacio, el Gobierno prepara un programa especial de modernización para el desarrollo y lanzamiento de un satélite de comunicaciones, denominado Spainsat NG 3, que tendrá que sustituir al satélite Spainsat NG 2 fabricado por Hisdesat, que sufrió un accidente durante la fase de subida a órbita a principios de año.
Otros 2.319 millones para programas de 2025
El año pasado, el Gobierno aprobó 35 PEM por un valor conjunto de alrededor de 35.000 millones, para los cuales Industria habilitó una financiación de más de 14.000 millones. De ellos, 2.319 millones se tendrán que liberar este año, según informó a finales de mayo la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, que aseguró que los programas de 2025 “se encuentran plenamente activados con cobertura jurídica, financiera e industrial”, en declaraciones recogidas por el medio Infodefensa.
Los grandes beneficiados de estos contratos el año pasado fueron Navantia, Indra y Airbus, los referentes nacionales elegidos por el Gobierno para liderar la mayoría de los PEM. Entre ellos destacaron los contratos de artillería sobre ruedas y cadenas, por un valor conjunto de 7.240 millones de euros, liderados por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E); el desarrollo del nuevo sistema de entrenamiento para pilotos de combate y la producción de 30 aviones Saeta II, asignado a Airbus —que utilizará la plataforma Hürjet de Turkish Aerospace—, por 2.600 millones; o la modernización de las fragatas F-100 encargada a Navantia por 3.200 millones.































