Europa está acumulando desafíos cada vez más intensos que están poniendo en peligro el proyecto de la Unión. La respuesta europea a las presiones por las consecuencias de las guerras (Ucrania, Irán, Gaza y Líbano), la hostilidad de Estados Unidos y la necesidad de descarbonizar la economía ha sido lamentablemente simplista y equivocada: desregulación de la protección social y medioambiental a pesar de la creciente polarización social. “Estas presiones ya están afectando la vida de millones de europeos que se enfrentan a salarios estancados a pesar del crecimiento del empleo, al aumento de la pobreza infantil en medio de la recuperación económica y al deterioro del acceso a viviendas asequibles y servicios esenciales”. Este es el inquietante diagnóstico del documentado libro Política Social en la Unión Europea, situación actual en 2025, elaborado por el Instituto Sindical Europeo (ETUI) y el Observatorio Social Europeo (OSE).

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