Barcelona ha encontrado en el barrio de la Marina del Prat Vermell un hueco para poder construir viviendas. Las grúas pueblan esa antigua zona industrial ubicada en la falda de Montjuïc que busca dejar de ser el patio trasero de la capital catalana. Algunos edificios nuevos están ya acabados. En otras calles, como la del Ferro, varias obras encaran su final. Una de ellas usa el caramelo de las vistas al muelle para anunciar unos pisos que cuestan entre 390.000 euros y 500.000 euros. Juan, que parece descolocado al percatarse de que viene un vehículo en una calle aún sin aceras, está interesado en uno que ha visto por 300.000 euros muy cerca de ahí. “Es muy pequeño, no llega a 50 metros cuadrados, pero el edificio tiene piscina”, explica. Más allá de eso, no puede llegar. No considera que tenga un mal sueldo, pero si quisiera algo más grande, solo podría permitirse una vivienda en el edificio que se levantará en la esquina, donde por ahora solo hay un gran cartel que anuncia una futura promoción de viviendas de protección oficial.

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