
La construcción de vivienda protegida (VPO) se refuerza como alternativa a un mercado inmobiliario cuyos precios expulsan cada vez a más ciudadanos. En los tres primeros meses de 2026, se finalizaron en España 5.215 casas con ayudas públicas, lo que supone el mejor arranque de año desde 2012, según los datos publicados este jueves por el Ministerio de Vivienda. Además, el número de inmuebles de esta tipología que se iniciaron (los permisos provisionales) también marca el mejor registro de los últimos 14 años, al ascender a 4.048. Son cifras abultadas para lo que era un sector anémico en los últimos años, pero aún están a años luz de lo que era habitual en España antes del estallido de la burbuja de principios de siglo. A modo de ejemplo, el primer trimestre de 2008 (el año en que arranca la serie estadística del Gobierno) se completaron en España más de 15.000 VPO. Así el dato de este año, que supera en casi un 75% al del primer trimestre de 2025, refleja que el despegue todavía no es completo.































