
Respuestas “temporales, selectivas y a medida”. Son las tres características que reclaman la Comisión Europea y el Banco Central Europeo —también el Fondo Monetario Internacional— a los Gobiernos a la hora de aplicar medidas para paliar la crisis energética que ha provocado la guerra en Oriente Próximo. Que el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolongue ya más de dos meses y la cotización del petróleo ronde los 100 dólares por barril de brent no les apea de esta triple exigencia, por mucho que España y, con mucha más insistencia, Italia pidan más flexibilidad con las reglas fiscales para responder. “Debemos mantenernos alerta para garantizar la solidez de las finanzas públicas”, ha advertido el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, al acabar la reunión de ministros de Finanzas de la zona euro, el Eurogrupo, este viernes en Chipre.






























