
El presidente de la patronal Hostelería de España, José Luis Álvarez Almeida, ha cargado esta mañana de una manera velada —aunque dejando bastante claro a qué empresa aludía— contra el modelo de platos preparados de grandes supermercados como Mercadona por su proyecto para convertir sus tiendas en bares. Ese esquema deriva del éxito de la venta de comida preparada y refrigerada, que ha evolucionado para su consumo dentro de los propios supermercados, en espacios habilitados para ello. “Ahora tenemos gasolineras, tiendas, hipermercados o supermercados que quieren ser bares. Eso es competencia desleal. Nosotros lo que les decimos es que desde un punto de vista económico y de la competencia que monten lo que quieran, pero que todos tenemos que jugar en igualdad de condiciones y ser iguales ante la ley”, reclamó en su discurso de clausura de la Asamblea Anual de Hostelería de España, que representa a 300.000 bares, restaurantes y cafeterías, a la que también asistieron el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez.
Con esta advertencia, el presidente de Hostelería de España apuntaba directamente a la compañía presidida por Juan Roig, donde las ventas de comida preparada y refrigerada para consumir en la tienda se dispararon un 25% durante el pasado año, superando los 1.000 millones de euros. Un éxito que le va a convertir en uno de los espacios protagonistas en las nuevas tiendas que está diseñando, con más mesas y sillas para su consumo en el establecimiento. “Estamos buscando espacios para más en aquellas donde podamos hacerlo”, dijo Roig recientemente durante la presentación del plan por el que invertirá 3.700 millones en remodelar su red de 1.600 tiendas. Aunque hay otros supermercados que ofrecen un servicio similar, el de Mercadona es el más extendido.
Detrás de esa reivindicación de Hostelería de España se encuentra la pérdida de ventas de los bares, especialmente en el caso del menú del día, en favor de esos nuevos establecimientos que, tal y como denuncia la patronal hostelera, no tienen que cumplir ni los mismos requisitos ni las mismas obligaciones que bares, restaurantes y cafeterías. Pese a ello, el presidente de Hostelería de España sí reconoció que esas nuevas modalidades de restauración habían sido capaces de captar “a las nuevas generaciones que buscan otros momentos de consumo, con un planteamiento más saludable y en busca de nuevos conceptos”.
Al margen de esa crítica por competencia desleal, Álvarez Almeida aprovechó la presencia de Hereu para exigir “un plan de choque” con el que hacer frente a todos los retos y amenazas que tiene la hostelería en la actualidad. Y uno de los más importantes es, en su opinión, la falta de vivienda. “Si no encontramos viviendas para nuestros trabajadores para que puedan trabajar, de nada servirá formarlos y darles contratos de trabajo”, señaló en alusión a la carestía y a la escasa oferta de alojamiento, que achacó a la proliferación de viviendas de uso turístico en los destinos más visitados, entre los que citó a Baleares o Málaga.
Se trata de una denuncia similar a la realizada por los hoteles, que sí han encontrado una solución de emergencia ofreciendo alojamiento gratuito junto a la oferta de empleo para cubrir las miles de vacantes que prevén tener para el mejor verano de su historia. Esa posibilidad de vivienda gratuita ha quedado limitada a las zonas más tensionadas en cuanto a precios o disponibilidad, como Ibiza, Menorca, Málaga o Gran Canaria.






























