
Puede que la guerra en Irán haya desplegado un velo de incertidumbre sobre la economía mundial, pero eso no implica que estemos de forma irremediable ante un cambio de ciclo. Al menos no en España. Así lo estima el informe de previsiones publicado este miércoles por Funcas, la fundación de las antiguas cajas de ahorros, que cifra en solo dos décimas la pérdida de crecimiento derivada del conflicto. Lo explica por un “punto de partida favorable” que sigue impulsando una inercia interna expansiva respaldada por el consumo. Eso sí, el cálculo se sostiene en la idea de que el estrecho de Ormuz reabrirá gradualmente antes del verano. Todo lo que sea retrasar ese momento alteraría los números a peor.






























