
La economía europea sigue sufriendo el impacto de la guerra de Irán. El índice PMI, que mide la actividad del sector privado de la zona euro, se ha situado en 48,8 puntos en abril, 1,9 puntos menos que en marzo (50,7 puntos), según el indicador publicado este miércoles por S&P Global y el Hamburg Commercial Bank (HCOB). Esta cifra se ubica por debajo del umbral de los 50 puntos, que separa la expansión de la contracción. Así, entra por primera vez en la zona de recesión desde hace un año y medio y cosecha su peor resultado desde noviembre de 2024.
Los expertos que elaboran este indicador mencionan la temida palabra “estanflación”, ya que la caída de la actividad empresarial del sector privado “estuvo acompañada por el aumento más fuerte de los precios en tres años”. A este mal dato se añaden las malas perspectivas de los empresarios, ya que la confianza empresarial también registró su peor cifra en dos años y medio. Respecto a este último dato, los analistas del HCOB señalan que muestra “un descenso sostenido del sentimiento del buen desempeño de la economía desde el estallido de la guerra en Oriente Medio”.
La fuerte caída del índice PMI se justifica también por el mal desempeño del sector turístico, que ha registrado su peor dato en cinco años, al situarse en 47,6 puntos, 2,6 menos que en marzo (50,2). Además, los nuevos pedidos cayeron por segundo mes consecutivo en abril y al ritmo más fuerte desde noviembre de 2024.
Por países, el índice PMI compuesto de España bajó hasta los 48,7 puntos desde los 52,4 del mes anterior, situándose en la zona de contracción por primera vez en dos años y medio. Este descenso también lo han experimentado Francia (47,6) y Alemania (48,4), los peores datos en un año. Italia fue el único país que registró un crecimiento, que ha sido de 1,3 puntos (50,5).
Respecto a la inflación, los expertos aseguran que “los costes de los insumos continuaron aumentando considerablemente en abril”, ya que el dato ha alcanzado su dato más elevado en 40 meses, lo que muestra “una aceleración generalizada de este indicador”. Los precios cobrados se incrementaron “de forma más agresiva” en este mes y las empresas tanto del sector manufacturero como del servicios aumentaron sus tarifas en mayor medida que en marzo. En cuanto empleo, “la tasa disminuyó ligeramente” y se concentró en las fábricas, ya que en el sector servicios se mantuvo sin cambios.
Con estos datos, Chris Williamson, economista jefe de Negocios de S&P Global Market Intelligence, ha asegurado que “se confirman los indicios tempranos de una economía que se encamina hacia el declive, a medida que la guerra en Oriente Medio frena la recuperación que se venía gestando antes del estallido del conflicto”. Además, “la ausencia de señales de que la crisis vaya a remitir pronto sugiere que la desaceleración podría agravarse rápidamente”.
Williamson destaca que el impacto ha sido mayor en el sector servicios debido a que “las empresas orientadas al consumidor están sufriendo una presión particular, por el aumento vertiginoso de los precios de la energía y las interrupciones de los viajes”. Respecto a los próximos pasos del Banco Central Europeo para luchar contra la inflación, el economista destaca que “la posibilidad de subidas de los tipos de interés también preocupa a muchas empresas de servicios financieros, afectando especialmente a la actividad inmobiliaria”.































